5 de mayo de 2009

Deja que tu idea crezca y te hable

El mago sin imaginación es el vídeo que os propongo como metáfora para ilustrar la distancia que hay, casi siempre abismal, entre nuestro verdadero potencial y aquello que somos capaces de mostrar de nosotros mismos, es decir, nuestro producto.

En efecto, no basta con que sepamos cuáles son nuestros talentos -lo que en muchas ocasiones ya es bastante difícil de saber o admitir- sino que sepamos mostrarlos a los demás, a nuestro público sea este cual sea. La falta de imaginación nos convierte en predecibles y por tanto, en obsoletos.


El otro día conocí a un columnista de un periódico que decía que tenía mucho éxito entre sus lectores, pero que su gran temor era cansar y que la distancia que hay entre "hacer gracia" y "cansar" es muy corta. Para él, eso suponía un problema porque escribe con fina ironía sobre cosas serias que suceden en el ámbito local y claro, su temor no es que se vaya a quedar sin noticias que comentar sino que un día descubra que ya no despiertan esa sonrisa cómplice del lector.

Pero su potencial es enorme, así que le aconsejé "reinvéntate". Se mostró perplejo por mi consejo y me contestó que empezará a considerarlo el día que su editor empiece a discutirle los honorarios que cobra por sus artículos. En todo caso "un debate breve" decía él mismo, porque cuando eso suceda es mejor que me dedique a otra cosa.

Me quedé pensando si el periodista no tenía su parte de razón. ¿Cuántos de nosotros somos capaces de reinventarnos antes de que nos veamos obligados a ello por las circunstancias? Seguramente muy pocos. Y en eso me vino a la memoria una cita de un buen amigo que anda en eso de la innovación quien ante un tema que me preocupaba me dijo "no es que te falten ideas, pero por estrafalarias que parezcan lo verdaderamente importante es que las dejes crecer en tu cabeza y te hablen". Pues eso.


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