6 de mayo de 2009

Coyuntura y estructura



Cuentan los que le conocen que cuando el profesor Ramón Tamames daba clases de Estructura Económica en la facultad utilizaba un símil muy sensato para diferenciar coyuntura de estructura. Decía que “estructura es lo que dura y lo demás es coyuntura”.

Ante tal afirmación caben pocas dudas, desde luego. El problema surge cuando observamos la tendencia creciente a la caducidad de las cosas. Los bienes y servicios caducan antes, los apoyos al gobierno son ahora más coyunturales que nunca, las modas desde luego son efímeras por naturaleza, pocas empresas logran mantener un ciclo de supervivencia superior a los diez años, etc., pero parece que también caducan y por tanto cada día son más coyunturales las afirmaciones categóricas, las verdades absolutas. Ya sabéis, eso de que esto es así… de momento.

Viendo de dónde venimos y a dónde vamos, el debate sobre el riesgo de apostar sobre seguro pierde sentido a cada día que pasa. ¿Podemos fiarnos de la durabilidad de algo? La propia idea que tenemos de que debemos cambiar constantemente para adaptarnos a nuestro entorno equivale a dar por supuesto que nada o casi nada es estructural y creo que esa es una buena actitud, aunque matizable.

En el extremo, podría entenderse que los valores eternos nos conducen al inmovilismo. Por supuesto que cada cual puede mantener sus opciones de fidelidad eterna a su religión, al amor a los padres o a los hijos, algunos a sus parejas o a su forma de vida, pero incluso eso tiende a convertirse en revisable y si lo es, debemos admitir que entonces también es susceptible de ser modificado, como de hecho sucede.

Pienso que el problema es que a veces confundimos lo coyuntural con lo poco fiable. ¿Diríamos que es poco fiable el automóvil que nos acabamos de comprar? Pero aún y así, en pocos años pensaremos que debemos cambiarlo porque los coches de entonces se adaptarán mejor al mundo en el que vivamos (probablemente serán más ecológicos), se habrá producido más avances tecnológicos, el diseño se corresponderá con la época que nos toque vivir y en caso contrario el mundo entero ya se ocupará de recordarnos que el que tenemos ahora pertenece a otra época, etc.

Vivimos en un mundo cada vez más efímero, es cierto, pero conviene que no olvidemos que aunque nos adaptemos, debemos permanecer estructuralmente fieles a nosotros mismos que es en lo único en que podemos y debemos confiar. En eso y en que cuando muramos siempre habrá alguien que hable bien de nosotros, por supuesto.

3 comentarios:

  1. muy buena la concepualización de los conceptos dar una explicación luego del corto concepto, hace que investigador se cautive, pero deberia extender un poco mas el concepto como que se quedó muy pobre..

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  2. La frase “estructura es lo que dura y lo demás es coyuntura” es de José Luis Sampedro, también profesor de Estructura Económica.

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