25 de junio de 2009

¿Sabes lo que no sabes?

Un día su jefe la llamó para despachar algunos temas que habían ido quedando atrasados. En esos días ambos estaban tan inmersos en sus respectivos quehaceres que no habían tenido tiempo para verse, así que nuestra amiga tenía mucho que contarle para que su jefe le diera su aprobación. Conforme se los iba presentando le iba poniendo en antecedentes. El otro le escuchaba atentamente. De pronto vio que se ponía en pie y al tiempo que el jefe seguía su exposición miraba por la ventana hasta que llegó un punto en que, manteniéndose de espaldas a ella le dijo:
- ¿Tú sabes lo que no sabes?
Aquello la mató puesto que lo entendió como una crítica y la verdad es que se había preparado los temas a conciencia, por lo que no supo que contestarle. Al ver que se quedaba sorprendida el jefe se sentó de nuevo y la tranquilizó.

- No temas, yo muchas veces me hago esta misma pregunta. ¿Sé lo que no sé? Tú que crees.
- No -le respondió-. Seguramente hay cosas que debías saber y que no te cuento.
- Gracias por tu sinceridad. Eso mismo pensaba yo. Toma tus decisiones pero no es necesario que me las cuentes todas, así ambos ahorraremos un tiempo valioso.
Pasado el tiempo la volvió a llamar a su despacho. Las cosas estaban tensas. El jefe la interrogó sobre algunos hechos recientes que no habían salido como esperaban y ella lo estaba pasando francamente mal. Transcurridos unos minutos angustiosos en los que parecía que era la culpable de todo, interrumpió a su jefe.

- ¿Recuerdas lo que hablamos hace unos meses?
- Sí, por supuesto –contestó el otro sin saber muy bien a qué atenerse.
- Pues como puedes ver, ahora sé lo que no sé y espero que me subas el sueldo por ello.
- ¿Por qué debería hacer eso? -repuso el jefe sorprendido.
- Porque antes pensaba que lo sabía todo y me hiciste ver que era una estúpida por ello, pero ahora he dado un paso al frente y sé que estamos en las mismas condiciones.
Y se lo subió.


Moraleja: No te afanes tanto en memorizar cosas como en tener claras de cuáles no tienes suficientes conocimientos y deberías.

31 comentarios:

  1. Siempre tenemos esa obsesión en el trabajo de aparentar ante los compañeros, no digamos el jefe, que lo controlamos todo, que lo hacemos todo bien; porque no hay cosa que temamos más, que quedar en evidencia por un fallo o por algo que no hicimos correctamente. Seguramente si dejásemos el ego en casa, rendiríamos más y mejor, y seríamos mucho más felices.
    Una historia con mucha "miga".
    Saludos

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  2. Fantástica historia Josep Julian.
    Tiene razón Juan Carlos, el miedo nos lleva a no reconcoer nuestars limitaciones ni nuestra ignorancia. Cuando abandonamos ese miedo todo es más fácil y se aprende y se sabe antes.

    Un saludo

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  3. Magnífico post, Josep Julian y muy dado a diferentes interpretaciones.

    Por mi parte veo un jefe que, un buen día, decide que ya es hora de delegar, dejar que otros hagan y lleguen a saber lo que no saben, porque si hasta el momento, su empleada, creía que tenía que dar cuenta de cada movimiento, de cada llamada o de cada contacto que hiciera, entonces es que el jefe era de ésos que no han sabido adaptarse al medio. Lidiar con un jefe así, que siempre cree que nadie más hace las cosas bien, como él, que piensa que sólo él sabe solucionar los problemas que puedan surgir o que siendo "director general" crea que debe coger un martillo y clavos para cerrar PERSONALMENTE la caja del envío al cliente. Tener un jefe así es un verdadero martirio, porque se convierte en el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer. No deja que aprendas lo que no sabes, por "miedo" a que lo hagas mal.
    Me pregunto si los jefes que son así sufren algún tipo de inseguridad "interna". ¿Qué me decís acerca de ésto los que os dedicáis al tema "emocional" de las empresas?.

    Respecto a los comentarios de J.Carlos y Fernándo López.
    Desde luego, tanto el "ego" como el "miedo" son dos factores que pueden llegar a coartar el crecimiento personal y, por tanto, laboral. Pero muchos de los que "suben" es porque saben "vender la moto" y me atrevo a decir que algunos lo hacen sin llegar a tenerla siquiera. Por tanto, no es extraño que muchas personas intenten "lucirse" delante de los jefes sin tener pajorera idea del asunto que tratan, eso sí, alabarán su corbata, su bonito vestido e intentarán sacar a relucir la derrota de España en la Copa Confederación, por si cuela. Lo triste es que hay jefes que también se dejan encandilar por "la moto vendida", sin que el trabajo bien hecho de otros trabajadores tenga el peso que debería tener.
    Y luego está el miedo...Claro, quién no se encoge con solo pensar que hay que entrar en el despacho del "ogro" que nunca duerme y que jamás está satisfecho con el trabajo que haces?. El miedo es un arma poderosa, al tiempo que es un paralizante de efecto progresivo. Si uno se encuentra con un jefe "miedoso", que usa la táctica del ogro para tener a todo el mundo controlado, es muy dificil conseguir ponerse delante de él, de tú a tú. Es muy dificil. Si el caso es al revés, con un jefe que sabe delegar, que deja que te impliques o aprendes lo que no sabes o mejor dedícate a otra cosa.

    Lo ideal sería que todos los jefes supieran delegar, pero también que todos los empleados quisieran saber lo que no saben, con sus pros y sus contras, pero siempre siendo consecuentes con sus actos.
    Un saludo para todos

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  4. Hola, Josep Julián:
    En muchas ocasiones me he preguntado si estoy aportando productividad o exceso de celo. La gestión del tiempo no es hacer muchas cosas, sino hacer concretamente las que se deben hacer. Nuestras acciones van en línea con los objetivos de la empresa. Por eso, nuestra productividad personal -como comentábamos en otro portal- es aquella que debe hacer preguntarnos si hacemos (o conocemos) lo que deberíamos estar haciendo (o conociendo) en determinado momento o periodo. Si no carecemos de aptitudes sabremos moldear nuestras actitudes en linea con el rendimiento esperado. El problema, por supuesto, estriba en que no tengamos la capacidad suficiente.
    Un abrazo, Josep Julián.

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  5. La honestidad y la rectitud no están reñidas con la dignidad y la elegancia..

    Débemos ser fieles a nosotros mismos y cuidar esa integridad que nos define.

    Muy buen post,digno de reflexión..!
    Un abrazo,amigo
    M.Jesús

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  6. jeje
    Generalmente yo salgo de las reuniones con más faena, y no con aumentos de sueldo...

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  7. Un buen gestor posiblemente debiera ser un buen sinónimo de buen jefe.
    El don de delegar no debe confundirse con el de salpicar ‘muertos’ a tus subordinados, no es fácil esa ‘gestión’ donde el personal debe considerarse capaz que no ‘cargado’ de temas por resolver.

    Buen fin de semana!!!!
    :)

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  8. Hola J. Carlos:
    Gracias por tu comentario. En realidad, si pusiéramos más empeño en conocer nuestras debilidades (ser conscientes de lo que no sabemos)y hacer algo por mejorarlas estaríamos haciendo una buena inversión en nosotros mismos.
    Un saludo, amigo.

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  9. Hola Fernando:
    Siempre es más sencillo esconder nuestras carencias potenciando aquello en lo que somos buenos o se nos da bien. No sé si es tanto un tema de miedo (que sí) como de pereza porque mejorar supone esfuerzo.
    Muchas gracias de nuevo y hasta pronto.
    Saludos.

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  10. Hola María:
    Las interpretaciones son lo que nos hace diferentes a unos y otros y en ese consiste precisamente la emocionalidad. La historia que proponía admite tantas lecturas como lectores y de eso se trata, pero en este caso tenemos a un jefe que supo reconocer el talento de su colaboradora de lo cual también debemos alegrarnos ¿no?.
    Pero sí, aquí asoma el tema de la delegación. No la delegación otorgada sino de la reclamada, en este caso por el propio jefe. Me interesa mucho este aspecto porque tendemos a pensar que siempre son los jefes los que se resisten a la delegación hacia sus colaboradoes (como bien dices, serían aquellos jefes que quieren clavar el último clavo de los cuales hay muchos ejemplos) pero también existe lo contrario. Aquí estaríamos ante el caso de la colaboradora que teniendo facultades para decidir busca la aprobación del jefe y es éste quien la "anima" a que tome sus propias decisiones. La historia no deja claro que ella tenga atribuciones pero si las tuviera también valdría el ejemplo.
    También hay una parte de miedo como dices, en esa fobia a asumir las propias responsabilidades que es paralizante como dices, pero también limitador, castrante y conservador (en el peor senido de la palabra).
    Ahora bien fijemonos en el final. Le sube el sueldo no porque le haya pillado el día tonto, sino porque ella ha aprendido que lo que da valor es ser consciente de sus capacidades, lo que la "iguala" con su jefe. Chica lista y jefe listo. Un claro gano-ganas.
    Muchas gracias por tu aportación y un saludo afectuoso.

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  11. Genial artículo, Josep Julián, me encantan estas "historias reales", en las que se pueden aprender enseñanzas variadas, como dice María.

    Me recuerda al "yo sólo sé que no sé nada" de Sócrates; por mucho que sepamos o creamos saber, siempre habrá aspectos que escaparán a nuestro conocimiento. Así que ser consciente de lo que uno no sabe, ¡es la leche!, valga la expresión.

    También está relacionado con el análisis de uno mismo de sus fortalezas y debilidades, si uno sólo mira las primeras y se olvida de las segundas, se puede llevar grandes chascos, como debatía el otro día con Germán acerca de la derrota de España en la Copa Confederaciones.

    Por cierto que nuestra amiga parece que tuvo suerte con su jefe, que era un sabio consciente de las limitaciones que tiene todo el mundo, delegó en ella, y a pesar de que las cosas no salieron como esperaban, supo ver el valor de su empleada y compensarlo.

    Como dijiste una vez, "no es necesario saber de todo, sino tener el teléfono de quien sabe", pero para ello, lo primero es ser consciente de que no se sabe, y si acaso irlo puliendo, es decir, analizar nuestras debilidades, y minimizarlas o convertirlas en fortalezas.

    Saludos
    Pablo Rodríguez

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  12. Amigo Germán:
    Tu comentario va en una línea que me parece muy sugestiva. Cómo adaptar nuestros conocimientos a lo que debemos hacer sabiendo que éstos siempre son suficientes en determinados aspectos pero limitados e insuficientes en otros.
    Reflexionando sobre lo que que planteas, creo que es bastante común que nuestra productividad se vea condicionada por este sumatorio entre superavits y déficits.
    Por citar habilidades directivas y no técnicas, decimos que nuestra capacidad empática es mejorable mediante entrenamiento pero no así nuestra flexibilidad que es la que es y no se puede incrementar sustancialmente. ¿Qué hacer entonces? Aplicar más empatía donde falta flexibilidad. Es lo mismo que hacen los que presentan alguna discapacidad física, los ciegos tienen mucha más capacidad sensorial y los mudos leen los labios.
    Eso en cuanto a la aptitud. Pero ¿qué sucede con la actitud? Me inclino a pensar lo que decía como respuesta a otro comentario, la actitud sólo es mejorable si estamos dispuestos al sacrificio que supone esforzarse. Llamémosle a esto motivación o simplemente capacidad para superar la pereza que esto supone. En fin, digo esto como reflexión pero sin ánimo de sentar cátedra.
    Como siempre, muy interesante tu aportación. Hasta pronto y un cordial saludo.

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  13. Hola Majecarmu:
    No puedo estar mas de acuerdo contigo, así que no añado nada más porque seguramente no aportaría gran cosa.
    Ya sabes que esta es tu casa.
    Saludos.

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  14. Hola Gabiprog:
    El otro día leí algo muy interesante respecto al apasionante mundo de los marrones o "brownies" que en cuanto localice te la mando.
    Un saludo.

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  15. Hola Pablo:
    Sí, saber lo que no se sabe es la base del pensamiento socrático y una muestra de sabiduría. Ya me gustaría a mí llegar al final de mis días siendo consciente de qué cosas no sé (muchísimas) y de cuáles hubiera sido necesario que supiera más para ser mejor persona y profesional (muchísimas también).
    Dicen que la vida es un camino hacia la perfección pero en el que no se puede perder de vista nuestra posición relativa.
    La metodología DAFO sería un buen instrumento para realizar este análisis pero es sumamente exigente si queremos que dé buenos resultados. Volvemos a lo de la pereza y a lo de contrastar superavits y carencias, lo que no resulta sencillo, por muy útil que sea.
    Muchas gracias por citarme aunque eso se lo copié a Alberto Barbero quien creo que a su vez lo tomó prestado de Les Luthiers. Menos mal que para las citas no hay copyright ;-)
    Un abrazo y hasta pronto.

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  16. Si no viviéramos en una sociedad tan depredadora y tan cainita nos costaría menos reconocer nuestras limitaciones, pero como vivimos siempre en la cuerda floja, en la precariedad, tratamos de hacer ocultismo de las mismas, con lo que eso conlleva de consecuencias nefastas tanto en lo individual como en lo colectivo.

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  17. Hola Domingo:
    Las cosas son como son, nos guste o no, de forma que mientras no las cambiemos, tendremos que saber jugar sus reglas para sobrevivir.
    Gracias una vez más.
    Saludos.

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  18. Que maravilla. Estupendo relato. El gran error de muchos : pensar que lo saben todo a pesar de que no saben casi nada. Con solo "intuir" que hay mucho que desconocemos, ya serí un gran paso hacia delante, hacia el conocimiento.
    Un saludo.

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  19. Un premio para ti en mi rincón.
    Saludos compañero.

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  20. Muy interesante lo que aporta este relato Josep, relativo al papel de la supervisión, porque nos ayuda a ver que como subordinados debemos desarrollar una visión o perspectiva sobre nuestro trabajo, más que asumir el papel experto e incuestionable del supervisor. Yo también pienso que hay cosas que no sabemos que sabemos hasta que nos dan la oportunidad de gestionarlo.
    Mucha gente sólo quiere saber que ha llegado sin importar cómo ni donde, pero no les importa el camino y en ese camino puede haber mucho aprendizaje para las partes involucradas. Todos somos ignorantes, todos somos conocedores, lo interesante es que fluyan esos conocimientos y se complementen, creo que se puede hacer una mejor optimización de los recursos aunando esfuerzos. Espero que tengas un feliz domingo. Un fuerte abrazo!!!

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  21. Una estupenda reflexión.
    Y una pregunta, ¿ cómo prepararse para lo que no se sabe ?
    Es decir, ¿ hay alguna manera de predecir las consecuencias de actuar no sabiendo lo que no sabemos ?

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  22. ¿Que tal, Josep?, yo nunca he tenido que hacer frente a una entrevista de trabajo,tampoco ningun jefe me ha llamdo a su despacho.Empecé trabajando con mi padre en la carpinteria y cuando me tenia que echar la bronca lo hacia en el lugar que fuese, a solas o con gente delante..., pero bueno, aquellos momentos han quedado ya en el olvido, pero no el aprendizaje. Desde luego, si algun dia tengo un trabajador no lo trataré de esa forma y creo que tampoco lo pondría en apuros innecesarios, de los que yo tampoco sabria salir. HAy veces que los jefes te prueban, te retan, te proponen situaciones de las que ni siquera ellos sabrian salir..., creo que es una forma de sometimiento, de abuso de poder. En fin..., yo prefiero ayudar y no poner obstaculos, no fomentar la angustia y el miedo entre quienes me rodean, trato de hacer todo fluido, de facilitar, de abrir nuevos cauces..., con mis clientes, con mis proveedores. Se que no es el mismo caso que el de tu post, Josep..., pero la esencia es muy parecida,menos "faroles", menos "preguntas trampa" y mayor entendimiento.
    Un saludo.

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  23. Hola David:

    Cada cosa que aprendemos supone un poquito más de conocimiento pero es sólo un pequeño avance en la desigual batalla que mantenemos con los que no sabemos.
    Muchas gracias por tu aportación y hasta pronto.

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  24. Belkis:
    Creo que has dado en el clavo. Es absolutamente cierto que a medida que avanzamos en nuestras responsabilidades nos adentramos en un nuevo mundo del que lo único de que podemos estar seguros es de que no manejamos las claves. Por tanto, lo primero que tenemos que hacer si somos sensatos es averiguar cuanto antes qué es lo que no sabemos porque eso nos dará la dimensíón de lo que tenemos por delante y evitará que cometamos errores debidos a la prepotencia o el desconocimiento.
    Y la segunda parte de la reflexión también me parece extremadamente útil. Lo que uno desconoce lo conoce otro y viceversa, de forma que no hay mejor receta que la humildad y aprender del que sabe al tiempo que no cerrarse a compartir el conocimiento (mucho o poco) que atesoramos.
    Un fuerte abrazo también para ti.

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  25. Hola Josito:
    Por desgracia las consecuencias de actuar sin saber lo que desconocemos se producen de inmediato, no hay tregua para esto. Ya sabes lo que se dice: "qué atrevida es la ignorancia". En mi experiencia de haberme equivocado muchas veces, a lo que prestaba mucha atención cuando tomaba decisiones era observar si se creaba silencio a mi alrededor, señal inequívoca de que la había pifiado.
    Predecir las consecuencias es más complejo, porque lógicamente depende del calado y del número de afectados pero si quieres te propongo una: proyecta el número de efectos colaterales que puede provocar tu decisión. Si son demasiados piénsatelo bien antes de actuar y si se producen efectos inesperados, es seguro de que te has equivocado y rectifica cuanto antes.
    Muchas gracias por tu aportación, ya sabes que es un placer verte por aquí.
    Un saludo.

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  26. Hola Bicipalo:
    Por tu oficio y dimensión puede que no te hayas visto en cosas parecidas a las que relata la historia, pero si dices que aprendiste de tu padre, que es una buena forma de aprender un oficio. Pero fíjate, yo veo que en tu taller haces cosas que a mí me parecen complejísimas (ya te he comentado que una de mis vocaciones frustradas es haber sido carpintero)pero estoy seguro que cuando tienes que afrontar un trabajo que no has hecho nunca antes enseguida te preguntas (y contestas) qué es lo que no sabes. En tu caso además responderse rápidamente es crucial, porque si te equivocas y vas por el camino equivocado no sólo pierdes tiempo sino también dinero.
    Ahora bien, entiendo lo que dices de rehusar que "te mareen la perdiz", las preguntas trampas y los acertijos. Al fin y al cabo nosotros no somos pequeños saltamontes, que sepamos.
    Un abrazo, amigo.

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  27. Ya lo decía Sócrates... "sólo se que no se nada".

    Y sólo en el momento en el que se asuma esto es cuando se empieza a aprender.

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  28. Hola ClaveDeSol:

    Gran verdad tu comentario. Hasta pronto.

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  29. Es conocimiento es importante, pero no se puede saber de todo. En el aspecto laboral, lo importante es especializarse, no dejar de aprender sobre los temas "sobre los que nos ganamos la vida" pero sin agobiarnos, porque a menudo lo importante no es saber sino cómo utilizamos lo que sabemos.

    saludos.

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  30. Hola Ipecan:
    Siempre es un placer ver gente nueva por aquí y te doy la bienvenida. Respecto a tu comentario, decirte que estoy de acuerdo con tu enfoque especialmente con la última parte, esa en la que dices que lo importante es saber cómo utilizar lo que sabemos, lo cual no siempre es tan fácil como parece.
    Hasta pronto y un saludo.

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