13 de octubre de 2009

El elefante estacado


Una vez me contrataron para que diera unas sesiones de coaching a un mando intermedio en aras a prepararlo para un ascenso. Advertí a mi cliente que para que las sesiones fueran útiles debería ser el propio interesado quien mostrara interés en someterse a ese proceso tan exigente. A los pocos días me respondieron que la persona en cuestión estaba entusiasmada con la idea y que podíamos empezar en cuanto nuestras agendas nos lo permitieran.
La primera sesión fue decepcionante. Lo primero que me dijo esa persona es que le habían advertido que si el coaching no daba resultado jamás lograría el ansiado ascenso y que, en consecuencia, él estaba en la mejor disposición para aprovechar el tiempo y que estudiaría todo lo que fuera necesario y yo le indicara. Estaba pensando en un curso de capacitación y no en un proceso de coaching lo que me obligó a tener que explicarle en qué consistía exactamente eso.
Jorge Bucay cuenta la metáfora del elefante estacado que seguramente muchos conoceréis. Un niño que va al circo con su padre ve que un enorme elefante permanece impávidamente estacado sin hacer la más mínima intención de liberarse. Incluso para una mente infantil como la suya, aquello le parece del todo incomprensible dada la desproporción entre el volumen del animal y lo liviano de la estaca. Cuando le pregunta al padre, éste le contesta: seguramente el elefante lleva estacado desde que era apenas un cachorrito. En ese momento, por mucha fuerza que hiciera por liberarse no pudo lograrlo y acabó por conformarse. Ahora que es adulto, ni siquiera lo intenta.
Los paradigmas limitativos actúan de forma similar a la estaca del elefante. No hay razón alguna para que nos mantengan aprisionados pero nos hemos acostumbrado tanto a ellos que ni siquiera tratamos de comprobar sus consistencia ni mucho menos tratar de liberarnos. Es producto de un reflejo condicionado.
Esta actitud confronta con las dos dimensiones que conviven en nosotros: ser y siendo.
¿Qué soy? vs. ¿Qué estoy siendo? Las respuestas a ambas preguntas suelen ser muy distantes. Puedo ser una persona con fuertes convicciones, por lo tanto sé lo que habría que hacer, pero sin embargo, me conviene más hacer otra cosa y la hago. Como eso va en contra de mis convicciones y lo sé, ya buscaré las necesarias justificaciones. Un ejemplo de esto lo vemos cuando de pequeños seguramente habremos oído de nuestros mayores haz lo que digo y no lo que hago.
El coaching pretende lograr que aquello que hago (siendo) se ajuste a lo que sé que debería hacerse (ser). Dicho de otro modo, pretende modificar mis paradigmas limitativos o mis comportamientos disonantes. No podemos pretender ser atletas olímpicos, pero eso no impide que hagamos un poco de footing todos los días para ganar un poco de fondo.

Aquel hombre se me quedó mirando y comprendió que lo que se le exigía era un esfuerzo que no sabía si estaba dispuesto a hacer. Me pidió algo de tiempo antes de volver a vernos y cuando lo hicimos dijo que lo había pensado bien y que estaba animado porque sino, me dijo, ¿qué les contestaremos a nuestros hijos la próxima vez que les llevemos al circo y nos pregunten por el elefante estacado?

37 comentarios:

  1. Tras leer tu artículo me he encontrado esta cita en el twitter:

    "People are where they are because that is exactly where they really want to be -- whether they will admit that or not". Earl Nightingale

    ... pero si eliminamos el miedo es posible que nos alegremos del nuevo lugar al que llegamos si nos alejamos de la estaca.

    Al fin y al cabo, la felicidad y el desarrollo van unidos, ¿o no?

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  2. Por tanto -siguiendo la reflexión de Alberto- somos lo que estamos siendo, por lo que ser se convierte en una posibilidad (todavía no es un hecho). Si somos lo que queremos ser (lo admitamos o no), eso significa que o no queremos ser lo que podemos ser, o no somos conscientes de lo que podemos ser...
    ¡¡Aaaarrrggg!! Me estoy liando. Este campo es vuestro, sin duda. ¿Sabéis por qué? ¡Porque vuestro trabajo es romper estacas!
    Un abrazo, Josep. Perdona que me aventure en reflexiones enrevesadas.

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  3. Bueno, no había oído en mi vida la técnica denominada coaching, ahora ya me he enterado de que va, en realidad siempre ha existido, pero sin esta terminología. Las metas y pretensiones demasíado ambiciosas suelen crear frustración a la larga... en fín, muy interesante. Besos

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  4. No te imaginas la de experiencias que me asaltan a la cabeza cada vez que te leo...

    Desgraciadamente no puedo ir a la reunión de C.C., temas familiares marcan el ritmo de mi agenda, en fin...

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  5. Hola Josep:

    Hay otro elefante famoso, llamado Dumbo, que tuvo por coach a un ratón bastante espabilado. Dumbo no las tenía todas consigo; era muy orejudo, más que cualquier otro elefante del circo y éste era el motivo de su desgracia: ser distinto, único.
    El ratón pudo ver las posibilidades aeronáuticas de aquellos pabellones auriculares y dándole una pluma, a modo de amuleto de la suerte, consiguió que Dumbo "creyera" en su potencial y lograra aplicarlo, llevándole hasta los "más altos" destinos.

    No sé yo si mi idea del coaching es muy correcta, porque me lío como Germán. Lo veo así: un ratón espabilado que sabe qué pluma darnos, para hacernos creer que volar es posible (oiga, solo si Ud. tiene las orejas grandes, si lo que tienes es otra cosa, cambiaremos de amuleto y de cualidad).

    Lo de "Nadie es profeta en su tierra", empieza desde uno mismo...no nos creemos lo que podemos ser y necesitamos que alguién, externo, nos muestre el camino.

    Un abrazo, Josep J.

    María Hdez.

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  6. Realmente interesante, no había oído cursos de este tipo pero seguro que a mi me vendría bien. Sino he entendido mal, permanecemos con una idea de nosotros que posiblemente sea equivocada...
    Gracias por esta información, y saludos.

    P.D. Te debía una visita y estoy encantada de estar aquí. ;)

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  7. Hola Alberto:
    Ante todo pido disculpas a ti y al resto de comentaristas porque ando muy resfriado y no sé si podré hilar bien todos los conceptos. Confío en vuestra benevolencia.
    La cita tiene mucho sentido: la gente está donde quiere estar... pero claro, eso es en función de su zona de visión. Una oveja estacada es capaz de componer un círculo perfecto en el que al final no quede ni una sola brizna de hierba que comer, pero si le cambiamos la estaca de lugar pasará un tiempo hasta que se quede sin comida pero mientras dure será feliz porque tendrá sus necesidades cubiertas. Si la soltamos y la dejamos a su aire, su felicidad será mucho mayor porque dirigirá sus pasos hacia donde vea pastos en los que, además de comida, vea espacio para correr.
    Definitivamente, sin estacas somos todos mucho más felices.
    Un saludo y muchas gracias por tu aporte.

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  8. Hola Josep:

    Muy buen ejemplo. Coincido con el comentario de Germán aunque parezca lioso, pero es así.
    Ser o querer ser. Esa es la cuestión. Y para eso estaís los coaches, para ayudar a definir o abriri el camino.
    Un abrazo

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  9. Hola Germán:
    Un poco liado pero al final la conclusión que sacas es la correcta. No somos conscientes de cuáles son nuestras potencialidades hasta que no nos soltamos de nuestras estacas.
    Nuestra profesión es esa pero también es de alto riesgo: te sorprendería la de veces que alguien acaba añorando su mundo más reducido porque el amplio no les compensa. Y hay que respetarlo.
    Un saludo y muchas gracias.

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  10. Hola Ginebra:
    Como dices, el coaching es la actualización de cosas y herramientas que ya existìan antes y por tanto no es nada nuevo. Como le comentaba a Germán, a veces eliminar la estaca crea problemas porque las personas se sienten desprotegidas pero yo siempre he creído que uno está obligado a dar todo aquello que lleva dentro porque son dones que en realidad no les pertenecen sólo a ellos. Claro que es más cómodo actuar por debajo de nuestro régimen de marcha, pero eso no significa que sea lo correcto desde un punto de vista de responsabilidad social. Ejemplos hay muchos de esto. Si tienes un alumno con una potencialidad de sacar un 8 de nota no te conformas con que saque un 6.
    Un abrazo y gracias por dejar tus comentarios.

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  11. Hola Gabi:
    Si lo que te asaltan son experiencias es señal de que has vivido mucho y ese es tu verdadero patrimonio. ;-)
    Muchas gracias.

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  12. Hola María:
    Tu idea del coach no sólo es correcta sino que eso es lo único que debería ser: el que da plumas quitamiedo para que quien tiene la capacidad de hacer algo que desconoce que puede hacer se decida y dé el paso.
    Es por eso que para un coach su cliente no es quien le paga (la compañia aérea) sino la persona que pasa por el proceso (el piloto). Curiosa relación, pero muy cierta.
    Un abrazo.

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  13. Hola Tinika:
    Has entendido perfectamente. El trabajo de un coach consiste en acompañar al coachee en la exploración de sus posibildades (no en crearle las que no tiene). María lo ha explicado muy bien con el ejemplo de Dumbo.
    Sé bienvenida y gracias por dar el paso y asomarte. Vuelve cuando quieras.
    Un saludo.

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  14. Hola Fernando:
    Ya ves, apostatando de los libros de autoayuda un día e invocando a Bucay al siguiente. Lo que me hubiera gustado ser el autor de esa metáfora...
    Muchas gracias y un abrazo también para ti.

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  15. Tu reflexión se puede comparar con la del preso que lleva toda su vida en la cárcel, y, cuando al fin es libre, delinque enseguida para volver a la prisión, único lugar que conoce y donde se encuentra bien.
    A veces, el elefante ya no está atado a la estaca: la estaca y el elefante son uno.
    Un saludo.

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  16. Creo que nos tienen que educar, darnos la herramientas para comer nuestro própio pasto,
    y dejarnos descubrir por nosotros mismos, pero.....primero que nos den la educación...


    Abrazos....

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  17. Hacer un par de años nosotros contratamos a un profesional (catalán, por cierto) para que nos ayudase a gestionar el cambio en la organización (en lo público, algunos también pensamos en hacer cosas nuevas y mejores). El profesional muy bueno, pero cuando las personas no quieren cambiar NADA se acabó el CAMBIO.
    Esto da para mucho.

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  18. Esta historia refleja a la perfección las situaciones en las que intentamos conseguir un objetivo y fracasamos. Acto seguido, descartamos por completo el volver a intentar llegar a la meta establecida dado que el fracaso pasado nos hace pensar que un nuevo intento acabaría con el mismo resultado negativo.
    Fracasar una vez, dos, tres… no significa que algún día estemos preparados para por fin llegar a nuestro objetivo. Es importante no olvidar, que cada día que pasa, cada hora, cada minuto… somos una persona diferente que ha adquirido nuevas experiencias. Por tanto, nuestro yo del presente quizás si pueda afrontar exitosamente un fracaso del pasado.
    De hecho, una vez hemos fracasado y recapacitado sobre ello, ya somos una persona mucho más rica y sabia. Todo el mundo sabe que se aprende más de los fracasos que de los éxitos, por eso es muy importante la constancia para conseguir aquello que queremos.
    Un cariñoso saludo Josep

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  19. Hola Josito:
    Por desgracia, el simil que relatas es más frecuente de lo que parece. En efecto, estaca y elefante acaban siendo lo mismo porque la felicidad la construimos con nuestra realidad, aunque eso signifique a veces renunciar a nuestros sueños.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  20. Hola Erik:
    El coaching no pretende tanto educar como mostrar caminos de desarrollo de nuestras potencialidades cuando éstas son necesarias para nuestro desempeño y están en nosotros. Otra cosa sería embaucar o crear falsas expectativas. Pero incluso en el caso de que se den todas estas circunstancias, el camino lo tiene que andar cada uno aunque sea con guía durante un trecho.
    Muchas gracias por tu reflexión y hasta pronto.

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  21. Hola Javier:
    Sí que da. La resistencia al cambio puede llegar a la categoría de ser un valor en una organización, en cuyo caso poco hay que hacer aunque contemos con los mejores profesionales y toda nuestra voluntad de hacer cosas.
    Para tu tranquilidad, eso pasa en las empresas públicas y también en otras que no lo son pero que lo parecen.
    Ánimo y que no decaiga.

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  22. Hola Belkis:
    Buena reflexión. Lo único que añadiría es que alguien debería acercarse a la oreja del elefante y susurrarle que lo intente de nuevo, solo una vez más. Ese es el papel del coaching y la responsabilidad del elefante.
    Un abrazo.

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  23. La metáfora del elefante y la estaca es lo que yo llamo zona de confort, que es ese modo de vida donde nos sentimos cómodos, sin asumir riesgos ni tomar decisiones complicadas. No jugamos, por lo cual no perdemos, pero tampoco podemos ganar. Ejemplos: si no hablamos con chicas, ¿cómo demonios vamos a ligar?, si no arriesgamos a la hora de buscar un trabajo, ¿cómo vamos a encontrar uno que nos llene?, si no hacemos deporte y comemos sano, ¿cómo vamos a bajar de peso? Y así un sinfín de ejemplos más. A veces, para ser felices, hay que abandonar el perímetro de seguridad, aunque al principio cueste.

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  24. Hola Josep, como en otras ocasiones me remitiré a los clásicos:
    "Estas son mis convicciones, pero si no le gustan, tengo otras" (Groucho Marx).
    Un abrazo

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  25. Hola Josep
    La referencia a Dumbo ha sido ideal para tu reflexión. El ratón como coaching, perfecto.
    Solo una reflexión: por que esperar a que exista un "coaching" cuando se es adulto? no seria mejor y mas provechoso un "maestro" desde la infancia?
    Respecto a la estaca es cierto que en innumerables ocasiones la sentimos como parte integrante de nuestro ser, y por ello su eliminación la consideramos como una amputación y por ello no exenta de dolor y de,a veces, cierto sentimiento de "infidelidad". Todo ello no debería ser excusa para discernir que es lo propio y lo adosado, para utilizar nuestra capacidad crítica y asumir el coste de la amputación. La estaca es la representación del PODER y su fuerza es inversamente proporcional a una buena educación. Será por eso que todos los gobernantes se preocupan tanto por la Educación pero no invierten nada en ella?.
    Un beso

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  26. Hola Domingo:
    La zona de confort a la que te refieres actúa como un limitador de las capacidades, es cierto. Lo grave es cuando siendo conscientes de poseer mayores capacidades y por tanto, de poder ampliar esa zona de confort, no lo hacemos porque estamos demasiado acomodados a lo que nos envuelve.
    Como decía Josito, creo, en ese caso estaca y elefante son lo mismo.
    Muchas gracias y un abrazo.

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  27. Hola J. Carlos:
    Vaya, me has pisado la frase del mes que pensaba poner en noviembre. Mecachis en la mar y con lo buena que es.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo.

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  28. Hola Maite:
    La referencia de Dumbo se la debemos a nuestra amiga María Hernández y está muy bien traída, la verdad.
    El coaching aparece como tantas otras cosas para suplir carencias que debían haber sido resueltas con antelación. Sólo conozco un ejemplo, el modelo alemán, en el que el coach (más bien el mentor) es alguien que te acompaña en toda tu carrera profesional y que no te abandona hasta que tú mismo te conviertes en mentor de otros. Aclaro que no necesariamente ese mentor debe ser tu jefe y hasta es mejor que no lo sea.
    Ese modelo que yo te tenido la suerte de disfrutar (dos a falta de uno y nunca he trabajado en una empresa alemana) creo que es una de las mejores inversiones que puede hacer la empresa y además, sin coste adicional, porque se da por supuesto que quien actúa como mentor lo hace como parte de sus responsabilidades profesionales. Pero ya digo, sólo conozco ese modelo.
    Respecto a lo de la relación entre educación y estaca no sé qué decirte. La buena educación deberia estar en contra de las estacas y la mala sería la mayor creadora de estacas, pero no estoy seguro del todo, porque todos nos regimos por paradigmas que nos crean o adoptamos y esos sí que son las grandes estacas a las que estamos sujetos, en algunos casos, de por vida.
    Un beso.

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  29. Conocía la historia. De hecho la contó recientemente en una entrevista que le hizo mi admirado Jesús Quintero.

    Creo que Erich Fromm hablaba también de "perseguir fines en conflicto", cuando decía que muchas veces perseguimos metas que en verdad no sentimos como nuestras, por eso nos causan un gran dilema en nuestro interior. Por ejemplo, estudiar una carrera universitaria que en el fondo no te gusta pero que tu padre te pidió que cursaras. Menos mal que yo hace tiempo decidí hacer lo que yo quisiera y cuando yo quisiera. Estamos aquí para ser felices, aunque lo olvidemos con demasiada frecuencia.

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  30. Estimado Josep Julián ante todo espero que estés mejor de tu resfriado.

    Desde luego mil felicidades de nuevo por tu brillante post porque haces que me conmueva.

    Agradecido por contar con tu buen nivel de finura intelectual y humanista.

    Me ha encantado especialmente tu HONESTIDAD ante el coachee además de la metáfora del elefante por supuesto.

    Un abrazo muy grande y ya te contaré en mi nuevo post mi experiencia de esta mañana (lo titularé "Buzzligthyear no querría ser coach"

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  31. Ha sido tan didáctica tu explicación con el ejemplo del elefante de Bucay que sin conocer el coaching me anima a buscar más información.
    Seguiré leyéndote.

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  32. Hola Fernando:
    No me suena la cita de Fromm pero estoy de acuerdo con ella. "Perseguir fines en conflicto", hacer lo que otros quieren que hagamos es otra forma, esta bajo chantaje emocional, de estar sometidos a la longitud de la cuerda de una estaca. Romperla es una liberación, como en tu caso, pero conforme voy escribiendo me viene a la memoria cantidad de personas que les ha pasado algo de eso.
    Mira, he dado con uno, el retoño de Sarkozy que siguiendo los designios de su papá se ha metido en un berengenal ejecutivo-inmobiliario de tres pares de narices.
    Vivan los espíritus libres.
    Un abrazo.

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  33. Hola Diego:
    Es difícl resistirse a tantos piropos en un texto casi telegráfico, por lo que te doy las gracias. No creo merecer tanto, de veras, pero bienvenido seas.
    El resfriado va regulín, es que cuando los pillo parece que se encariñan de mí y no me sueltan en dos semanas, chico.
    Por cierto, esta tarde me he dado una vuelta por Di Towanda y me ha encantado lo que he visto. Tenemos que hablar un día más despacio.
    Mañana me pasaré a leer tu entrada.
    Un abrazo grande también para ti y reitero mi agradecimiento.

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  34. Hola Camy:
    Bienvenida a este rincón que espero que sea uno más de los que frecuentes a partir de ahora. Por lo que he visto compartimos ciudad y paisajes, de forma que tenemos una cosa más en común.
    Un saludo.

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  35. Aquí me tienes.. a la cola :)leyendoos y reflexionando. Ultimamente he asistido a varios de esos cursos y los encuentro muy útiles. Lo que cuesta verdadero esfuerzo, al menos a mí es ponerlo en práctica. la sensación de "romper la zona de seguridad" la tengo casi cada mañana, cuando me visto de kamikaze jaja y por otra parte me ha encantado esta frase tuya: "uno está obligado a dar todo aquello que lleva dentro porque son dones que en realidad no les pertenecen sólo a ellos", suena a !espabila!. espero que tu resfriado pase pronto... muchos líquidos y descanso es lo mejor. Un abrazo y gracias por dejarme aprender

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  36. Hola M.:
    Lo bueno de llegar más tarde es que te vas enriqueciendo con los comentarios anteriores, así que a estas alturas debes estar más enriquecida que una pastilla de avecrem jeje.
    Lo malo de hacer de un tirón una serie de cursos sobre habilidades directivas es que creamos una empanada de disgestión difícil. Ya sabes, más vale comer poco pero que te aproveche. Practicar, practicar y practicar hasta estar listo para la siguiente toma (eso también es coaching).
    Veo que has ido incorporando reflexiones que no estaban en el post, de forma que, como sucede tantas veces, la chicha está más en los comentarios que en las entradas. Eso me llena de orgullo, ya sabes.
    El resfriado sigue su curso aunque eso del descanso habrá que dejarlo para un poco más adelante. Y no se lo digas a nadie, pero hoy además tengo boda.
    Muchas gracias a ti y un abrazo.

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