10 de marzo de 2010

Un mañana probable

Imaginemos sólo por un momento que estamos de baja por haber contraído una enfermedad y que no podemos acudir al trabajo durante unas semanas. No importa, eso no tiene por qué afectar a nuestra actividad laboral. Nos levantamos de la cama, abrimos la ventana de nuestra habitación, conectamos el portátil y nos duchamos mientras arranca. Tostamos un par de rebanadas de pan de molde, las untamos de mantequilla y las mojamos en nuestro primer café del día mientras observamos lo que ha sucedido “en el mundo”. Eso podemos hacerlo clicando tan solo tres iconos de nuestro escritorio: Outlook, el explorador que usemos habitualmente y TweetDeck.
Nuestro periódico digital nos pone al día de lo que conviene enterarnos a cada poco y podremos actualizar la primera página siempre que nos apetezca. Una vez informados y desayunados, nos ponemos a trabajar.
A través de Outlook vemos nuestra agenda para la jornada y recibimos los correos electrónicos, basurilla incluida.
TwettDeck hará el resto. A través de esa aplicación habremos sincronizado nuestras listas de Twitter, de Facebook y de Linkedin y antes de que se haya enfriado el café estamos al tanto de todo lo que nos interesa saber qué ha pasado y no se ha publicado en un periódico.
A continuación, activamos Skype y nos ponemos en contacto con todos aquellos con los que queremos comunicarnos en el mundo. Ojo con los husos horarios, eso sí. Si ya estamos presentables a esa hora, incluso podemos mostrarnos a través de la webcam mientras departimos con ellos.
Los documentos de trabajo están en “la nube” y no ocupan espacio en nuestro disco duro, así que no tenemos que preocuparnos de que la aplicación se quede colgada. De un vistazo a google docs vemos las modificaciones que han realizado nuestros colaboradores respecto a la última versión de los documentos, aprobamos los cambios, hacemos nuevas preguntas, aportamos sugerencias y cuando lo demos por bueno mandamos un correo electrónico a nuestra secretaria para que lo distribuya a sus destinatarios.
Spotify puede facilitarnos la banda sonora de la jornada. A eso de media mañana podemos tomarnos un descanso y saborear una nueva taza de café mientras accedemos a TED para ver y escuchar una presentación brillante e incluso subtitulada en español sobre algún tema innovador e interesante y luego podemos distribuir el enlace a nuestra lista de contactos correspondiente o tuitearla al instante.
A eso de las doce, podemos celebrar la reunión con todo nuestro equipo mediante videoconferencia vía internet. Ahí tenemos varias opciones tecnológicas, pero tal vez utilicemos una versión beta de una nueva aplicación corporativa que estemos ensayando. Eso no debe llevarnos más de media hora o cuarenta y cinco minutos a lo sumo si la agenda es demasiado densa. Después podemos dedicarnos un rato a ver qué sucede en Twitter empezando por los mensajes directos que hayamos recibido, las menciones que se haya hecho sobre nosotros o nuestra empresa, los hashtag que hayamos seleccionado ese día, las listas de siguiendo que hayamos definido, etc. En base a esa información podremos acceder a conocimiento distribuido que de otra forma sería complejo siquiera conocer de su existencia y mucho menos saber que está disponible. Otros han hecho su selección y la han puesto a nuestra disposición y lo mismo hacemos cuando cazamos algún tema interesante. Aquí el quid pro quo es imprescindible y el ROI siempre favorable, porque son muchos los que buscan y ofrecen aunque a cambio haya que hacer lo mismo.
El resto de tiempo hasta la hora del almuerzo podemos dedicarlo a lo más importante pero no urgente, quizá la elaboración de un informe, recabar datos para un estudio, preparar un powerpoint para la reunión del jueves a la que te hubiera interesado asistir pero no puede ser, así que tendrás que hacer tu intervención vía Internet, etc.
La hora de la comida es sagrada, así que conviene dejar hibernando el portátil.
Al regreso, vuelta a realizar el barrido de información igual que hiciste por la mañana pero en menos tiempo. Es la hora de escribir los e-mails atrasados, volver sobre nuestros informes a medias, urgir a algún miembro de nuestro equipo de proyecto que va algo retrasado con la fecha de entrega, volver a hacer una ronda de llamadas por Skype y quizá tomar una nueva taza de café o una infusión con un par de galletas.
Hacia las seis de la tarde y cuando la concentración empieza a decaer, es cuestión de ir cerrando algunas ventanas y abrir otras. Ya vale de música, ya hemos hablado lo suficiente por teléfono vía Skype y los googledocs ya no logran mantener nuestra concentración. Ahora es el momento de volver a echar un vistazo a los retweets y pensar un poco en nuestra próxima entrada del blog o contestar los comentarios que nuestros seguidores han dejado en él. Además de visitar los suyos, claro. Eso también lleva su tiempo y no paras de repetirte que más vale calidad que cantidad, pero es un precio que hay que pagar por aprender algo.
Cuando termines la jornada, puedes establecer la agenda para los días siguientes y apagar tu ordenador. Eso sí, aún es posible que recuerdes que se te ha olvidado mandar un último e-mail o anotar algo en tu agenda. Si por casualidad has apagado el portátil habrá que volver a conectarlo porque si no los remordimientos te impiden concentrarte en nada más. Claro que también puedes hacer eso a través de tu teléfono móvil.
Luego, hacer algo de vida familiar, cenar, ver la teleserie de turno y acostarte a una hora razonable. Seguramente habrá sido un día increíblemente rico en productividad y relaciones sociales aunque no hayas visto a nadie en persona.

Cuando por fin te den el alta y vuelvas a la oficina te propongo que respondas a estas tres preguntas:
¿Cuántas de esas herramientas que has usado en tu casa para trabajar están prohibidas en tu empresa?
¿Por cuánto tiempo más lo estarán?
¿Cuándo piensas coger la próxima baja?

44 comentarios:

  1. Buff!!! Me ha estresado tanta actividad!!! Casi sería mejor que desapareciesen todas estas herramientas, y cuando me quede 2 días en casa por un resfriado, descanse todo lo necesario para estar en forma al 3º día, en el que volveré a trabajar (que no es lo mismo que "al trabajo")

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  2. Hola Josep,
    Mecaguenlaleche. La que estamos liando. Ya no se puede uno ni coger la baja, porque vamos a ser incluso mas productivos.
    Bueno, bromas aparte, como siempre que hablamos de esto, en el fondo sabemos que todo llegara. A algunos les costara mas y se quedaran en el camino. Otros entraremos a trompicones y de nuevo la seleccion natural hara que los mas atrevidos sean los mejor posicionados.
    En fin.
    Un abrazo.

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  3. El día a día del freelance estés malito o no :)

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  4. Menuda comprensión de medios, agotadora jornada esa que pintas. Yo llevo trabajando en casa desde hace años. Mi portatil, la red y un "tunel" de seguridad me hacen trabajar desde casa, con más tranquilidad pero sin perder intensidad, al reves se va ganando en intensidad con el tiempo. Estoy a favor totalmente de esta "independencia y/o autonomia". Las herramientas de gestión y de comunicación que nombras, son algunas de uso diario y algunas otras existen, pero no son prioritarias. La verdad es que el uso del "tele-trabajo" pese a los temores, si la empresa mueve la integración, los objetivos, y tienes tareas diarias a las que atender, es más valido aún que el trabajo presencial, congenia mejor con la familia y no pierdes ningún control sobre la gestión, y si lo hicieras se notaría. Por lo que soy defensor a ultranza de este nuevo modo de trabajar. Mi empresa, relacionada con el petróleo, siempre fue pionera en esto como en otras técnicas, y es de agradecer que así sea.Saludos, sol y calma hacia poniente. Mostoles es así,

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  5. Qué bueno es contar con todas estas herramientas, que nos permiten aprovechar el tiempo en (casi) cualquier circunstancia.

    Haré yo otra pregunta, si es factible trabajar así, por qué, como apunta denavegantes, no se fomenta un poco más el tele-trabajo, con la cantidad de horas y dinero que se ahorraría en desplazamientos?

    Gran post.

    Un abrazo
    Pablo Rodríguez

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  6. Hola Josep:

    Asi es, vivimos conectados y en una nube. Yo, por ejemplo, por contrato puedo trabajar varios días desde casa, pero acabo viniendo a la oficina porque me gusta estar en las trincheras, aunque reconozco que desde la distancia me es más cómodo al poder administrar mejor el tiempo.
    Interesante reflexión la que nos dejas hoy.

    Un abrazo

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  7. No sabría responderte a ciencia cierta, Josep, pero lo que me queda meridianamente claro es que nos estamos convirtiendo en esclavos del ordenador. Si te das cuenta, has hecho una descripción que implica estar totalmente encadenado a él. Mal asunto habernos convertido en simples vasallos de la tecnología sin darnos cuenta, con el precioso sol que puede ver desde mi ventana. Un abrazo.

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  8. Si no convertimos esto en una adicción, es muy claro que puede hacer explotar nuestra eficiencia y la calidad de nuestro trabajo.

    Sin embargo, y aunque acabo de ver un post que habla de que la realidad laboral 2.0 es cada vez más tangible (http://bit.ly/dAOPM4), la realidad que yo conozco es la de conexiones a internet "capadas" por miedo a que los "recursos" humanos pierdan el tiempo o filtren información relevante para la organización.

    Creo que por desgracia la realidad profesional está todavía muy lejos de la nube, aunque me encantaría que me persuadieran de que mi percepción es errónea.

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  9. ¿Adivino? Por desgracia estoy de baja. ¡Prefiero el despacho mil veces a estar en casa! La circunstancia es la que es...
    ¡Qué agobio de vida la que describes! ¡qué plácida es la mia(ahora me doy cuenta)!
    Odio las bajas.
    Hago un uso del portátil casi igual que desde el despacho, buen allí es fijo.
    Un gusto leerte y gracias.

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  10. Si haces todo eso cuando estas de baja Josep, buff!
    Yo de baja, ya sabes, paseo, leo lo que no leo habitualmente, y, sobre todo, guardo la máquina en el armario de la ropa de cama...
    Pero, en realidad, tienes toda, toda la razón. La red enlaza mal con el fordismo que todavía tiene su poder....como decía Gramsci: lo viejo nuna acaba de morir y lo nuevo parece que nunca acaba de nacer...
    Cuidate, un abrazo

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  11. Hola Josep,

    Estupenda entrada, salvo el título. ¿Mañana? ¿Seguro que mañana?

    Un abrazo... cómo no, virtual.

    Jaime

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  12. Desde que trabajo por mi cuenta, mi realidad es bastante como la describes, aunque mucho menos sofisticada en cuanto a uso de aplicaciones, esa es la verdad. Y lo cierto es que creo que soy más productiva ahora que cuando lo hacía en una oficina, aunque no haya sido ese el motivo de haberme decantado por esta opción.
    De todas formas, trabajar solo y en casa tiene ciertas ventajas, pero tampoco hay que mitificarlo demasiado, porque también tiene algunos inconvenientes, que se hacen más evidentes con el tiempo. Sobre todo en cuanto a la falta de contacto humano y de poder intercambiar experiencias a viva voz. Eso no lo suple ni Skype, ni tampoco las redes sociales.
    Tampoco todos los trabajos son susceptibles de hacerse desde casa, no?

    Un abrazo,

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  13. Hola Josep:

    Por supuesto que el ordenador añade cada vez más funciones laborales y puede llegar a suplir la jornada laboral en Oficina.

    Pero lo veo bien para:
    1) Momentos en los que no podamos acudir físicamente a la "Oficina" (entiéndase lugar donde están los compañeros de la Organización).

    2) Días laborales en los que el contacto 1.0 con los compañeros no sea necesario (tareas administrativas, objetivos concretos, etc).

    Para todo lo demás, creo que trabajar con personas en el mundo real, 1.0, siempre aportará más valor a lo que hagamos. Son situaciones indescriptibles en muchas ocasiones, sentimientos que se mezclan en la toma de decisiones, reflexiones arbitrarias y cruzadas con tu compañero de mesa, lo que hacen que en multitud de ocasiones produzcamos más y mejor.

    Un saludo Josep!

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  14. Hola a todos:
    Muy agradecido por el número de comentarios recibidos hasta ahora a mi entrada y os contestaré a todos, pero no obstante y seguramente debido a mi torpeza creo que algunos lo han tomado como una defensa del teletrabajo o a la esclavitud de los ordenadores Y ESA NO ERA MI INTENCIÓN.
    Mi intención era reflexionar sobre la cantidad de herramientas de productividad de las que podemos disponer en nuestra casa cualquiera de nosotros y que prácticamente son a coste cero y la dificultad que vemos en poder usar esas mismas herramientas EN CLAVE DE PRODUCTIVIDAD en el trabajo POR ESTAR PROHIBIDAS.
    Espero haber aclarado lo que antes no lo estaba y por mi culpa.
    Un abrazo.

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  15. Hola Javier:
    En efecto, cuando uno está de baja está de baja y punto.
    La reflexión siguiente es que no deja de ser contradictorio que podiendo disponer de tantas herramientas útiles para desempeñar nuestro trabajo en la empresa nos las veten por entender que sólo sirven para perder el tiempo y que la gente se distraiga.
    Paa distraerse están esos powerpoints tan graciosos, espirituales, etc. que todos recibimos a diario y que nadie capa.
    Cuanto antes aprendamos para qué sirven estas cosas y las enormes ventanas que se abren, menos se quedarán por el camino.
    Un abrazo.

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  16. Hola Iván:
    En efecto, el día a día del freelance que, ante todo debe ser productivo.
    Muchas gracias por acercarte y espero volver a verte pronto por aquí.
    Un saludo.

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  17. Hola navegante:
    El teletrabajo (que yo también he practicado unos cuantos años) tiene mucho de altamente productivo (siempre que se den unas determinadas circunstancias ambientales en la que no vamos a entrar ahora) en detrimento del trato social al que nunca hay que renunciar.
    En tu empresa por lo que dices, se plantea como una opción y un avance, eso está bien, lo malo es que el que tiene que "teletrabajar" como único medio de organizarse, que eso ya es otra cosa.
    Un abrazo y buen viento aunque sigas en secano.

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  18. Hola Pablo:
    Motivos habrá muchos, pero desde luego y sin ir a estos extremos, ya me dirás tú quien puede estar en contra del uso de Skype en el trabajo para evitar desplazamientos caros en tiempo y dinero. Pues está prohibido en un montón de sitios.
    Gracias por tu comentario y un abrazo.

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  19. Hola Fernando López:
    Todo lo que sea socializar está bien para nuestra naturaleza humana y para otras muchas cosas, la cuestión es que si somos más productivos cuando estamos en casa, que lo sea sólo porque evitamos interferencias no porque tengamos más medios tecnológicos cuyo uso no está bien visto en la empresa.
    Muchas gracias por tu aportación.
    Un abrazo.

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  20. Hola Fernando Solera:
    Eso es indiscutible. Como estar bañándote en el sol de la terraza no hay nada. Sin embargo, el resto del tiempo que curramos mejor será que dispongamos de los medios más adecuados ;-)
    La esclavitud de los aparatejos es un hecho, pero su uso inteligente ya es otra cosa ¿no?
    El otro día me enseñaron un móvil de última generación por el que hasta se podía hablar por teléfono. Inaudito jeje.
    Un abrazo.

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  21. Voy a enviarle el texto al informatico de la empresa!

    :D

    ¿Has visto la pelicula 'Los sustitutos' con Bruce Willis? Es palomitera, pero no está nada mal... Me ha dado que pensar la situación de... 'baja permanente' e ir 'conectandose' con todos esos recursos...

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  22. Hola Alberto:
    Los límites que pones no sólo me parecen sensatos sino dignos de vigilar que no los traspasamos porque si no, el frikismo está servido.
    La nube está tan alejada de la realidad cotidiana por una serie de motivos que es tan prolijo relatar que bien pudiera resumirse en uno: miedo a lo que no se puede controlar.
    Un abrazo.

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  23. Hola Camy:
    Vaya, ya es casualidad que coincida que estás de baja, espero que te repongas pronto, eso ante todo.
    El agobio que describo es sólo por tratar de describirlo. Cuando se practica ya es otra cosa, aunque lógicamente, eso depende de cuál sea el trabajo de cada cual.
    ¡Que te mejores!

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  24. Hola JLMON:
    Veo que nos entendemos. Ves, yo en eso de leer no sé si me llegaría a hacer con el e-book. Sigo prefiriendo el tocho físico, el punto de lectura y subrayar algunas frases que usar luego como citas.
    Hablando de cuidarse, mejor cúidate tú y mucho ;-)

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  25. Hola Jaime:
    De mañana no pasa, no sé si por la mañana o por la tarde, pero de mañana no pasa jeje.
    Un abrazo.

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  26. Hola Astrid:
    En efecto, no creo que exista ningún entorno de trabajo que pueda considerarse como óptimo sino más bien creo que todo es mejorable.
    Me pasa como a todos, que describo mi realidad como si esa fuera una realidad común, cuando mi verdadero empeño en esto es que las empresas vayan sincronizando la letra con la
    música de los tiempos si no quieren quedarse como el de la foto.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  27. Hola Jesús María:
    Un placer recibirte en esta casa. Comparto tu análisis, no es mi intención ni restar méritos al contacto humano ni ensalzar el teletrabajo. Si les mi comentario aclaratorio, lo que pretendía era poner el acento en la miopía de muchas empresas 1.0 a la hora de prohibir el uso de muchas de las herramientas que describo en el entorno físico de trabajo asociándolas a la productividad. Y hacerlo por las mismas razones que toleran que los empleados usen Internet para planificar sus viajes de vacaciones o hagan cosas peores en sus horas de trabajo. Es una contradicción, pero es la realidad.
    Muchas gracias por tu aportación y espero volver a verte pronto por aquí.
    Un saludo.

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  28. Hola Gabi:
    Jolines, hay que ver la munición que te doy últimamente jeje.
    No he visto la peli, pero la pongo en mi lista de videoclub para cualquiera de esas largas tardes de invierno.
    Un abrazo.

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  29. Hola Josep,

    Muy buen post.

    Esta claro que el que no aprovecha el tiempo es porque no quiere. Cada día surgen nuevas herramientas que nos facilitan mucho la labor. Igualmente deja patente que el teletrabajo será no a mucho tardar una parte importante de las relaciones laborales en el cambiante mercado de trabajo. Cada vez más se puede interactuar en tiempo real con otras personas para múltiples actividades. Esta claro que el complemento con el contacto presencial es necesario para fortalecer las relaciones. Aunque a este paso se podrá tomar café en la pausa vía skype con otro colega para cotillear sobre las ultimas novedades empresariales.

    Saludos,

    Juan

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  30. jajajajjajajajaj excelente, excelente.

    Me pregunto lo mismo que tú....

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  31. Pues aquí con el Spotify a toda máquina, me has dejado pallá con tanta actividad. Y como un león enjaulado sin ir a correr a la playa, como estamos de baja...
    Cuestión de tiempo amigo, sólo cuestión de tiempo y no mucho. ¿Recuerdas a los empecinados anti-móvil y pc?
    Pues eso!
    Ná, me voy a pedir el alta ya y nus vemus jeje!

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  32. El informático de la empresa es el primero que está ojo avizor a la caza de quién utiliza este tipo de herramientas... Él piensa que el que las utiliza sólo lo hace por ocio... y no le expliques nada, que él no entiende que pueda ser por trabajo!!! Lo suyo es desinstalar, cerrar o prohibir la utilización de cualquier cosa que huela a "no productividad".

    Y aquí, entre tú y yo... la mayoría de las veces tengo que darle la razón!!! En la empresa en la que trabajo, creo que no hay un alma que piense que el skype, las redes sociales, etc. puedan servir para nada más que para divertirse.

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  33. Hola Juan:
    Las herramientas 2.o están llenas de posibilidades y quizá todavía falte un poco de... no se sabe qué, pero es que pensar en la creación de estándares es un poco como tratar de poner puertas al campo en esta materia. En fin, lo importante es saber que existen y que están al alcance de la mano.
    Otra cosa es su utilización como herramientas de productividad en el trabajo, pero en eso está más el criterio de cada uno.
    El teletrabajo es una forma perfecta de tener que hacer uso de ellas, el problema es la dificultad para aceptar su uso "en entornos físicos". Las excepciones, que las hay, deberían ser publicadas como casos de éxito o business cases, que al fin y al cabo, es como se ha admitido cantidad de cosas en estos años que también parecían cantos de sirena.
    Muchas gracias por pasarte y dejar tu comentario.
    Un saludo.

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  34. Hola Myr:
    Pues entonces, ya somos dos los que buscamos respuestas. Grano a grano se construye el montón ;-)
    Un abrazo.

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  35. Hola Cristalook:
    En fin, que siempre toca luchar contra el escepticismo y la cerrazón. Ya me gustaría a mí poder tirar de videoteca y que se vieran los que desproticaban del móvil y ahora andan todo el rato con la BB.
    Señor, qué cruz.
    Un abrazo y que sanes pronto ;-)

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  36. Hola Bakar:
    Encantado de volver a verte por aquí. Veo que eres una mujer de palabra. Menuda pieza está hecho vuestro informático, si parece el Torquemada de la innovación.
    Si la gente de tu empresa usa todo esto para mandarse cositas unos a otros, seguramente es por algo. ¿Y si le dices a tu informático que les de un curso de Social Media "profesional"?
    A lo mejor...
    Muchas gracias por tu comentario. Y hasta pronto.

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  37. Buena reflexion!!!!lo triste es que la mayoria de las bajas que se dan es a funcionarios, y estos la verdad es que no hacen naaada de esto.Si tuviesen que hacer tanto en casa...rapidamente se irian a su trabajo.( Mis disculpas a los funcionarios, no todo son iguales) un abrazo.

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  38. Hola Josep,
    disculpa un detallín, ¿ese individuo está de baja? o más bien, estás insinuando que como siga así va a acabar de baja con mayúsculas?

    ¡¡¡¡horror!!!!
    pd. vaya acabo de darme cuenta que prefiero venir a la ofi y ver al jefe...que "flotar" sola por la red toda la jornada...
    Gracias por el impulso, M.

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  39. Hola JJ.
    Yo también trabajo un porcentaje de tiempo desde mi casa/oficina, pero comparto plenamente la opinión de Artrid.
    Si una persona continúa -hipotéticamente- trabajando como tu comentas en tu post, estoy casi seguro que con el tiempo se vuelve más improductivo, depresivo, decandente y poco útil para su organización.
    Puntos importantes como el liderazgo, delegación de autoridad, supervisión y control, gestión de personas, etc......es imposible hacerlas "a distancia".
    ¿cómo puedes saber cual de tus subordinados es promocionable sino trabajas físicamente con él?.

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  40. Yo no puedo hablar de todo eso de las redes sociales y demás en mi trabajo, porque soy empleada por cuenta ajena y el uso de internet me está limitado sólo al contacto con los clientes y con las administraciones para hacer gestiones propias de mi trabajo, lo demás está muy en las nubes para mi. En casa ya tengo algo de actividad virtual, pero poca, porque el tiempo de la familia y los quehaceres no se puede descuidar.
    Un abrazo Josep

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  41. Hola Mercedes:
    No sé si estadísticamente es cierto eso que dices de las bajas de los funcionarios. De todas formas lo de la baja era una imagen literaria para demostrar que tenemos a nuestra disposición un montón de herramientas que habitualmente son de uso restringido o incluso prohibido en el trabajo.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un saludo.

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  42. Hola MaS:
    Bah, no te creas. Hacer todo eso no sólo te llevaría mucho menos tiempo del que te imaginas sino que tu productividad aumentaría. Seguramente cuando lees la entrada suena como cuando te lees un manual de instucciones, que al final, todo es mucho más sencillo.
    Ahora bien, seguro que tu jefe agradecerá el comentario que has hecho jeje. Siempre gusta saberse querido ;-)
    Un saludo.

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  43. Hola Manuel:
    Compruebo que a pesar de mi comentario aclaratorio todavía no ha quedado claro que en esta entrada no estoy defendiendo el teletrabajo como fórmula superior al presencial sino que simplemente defiendo que hay un montón de herramientas que suelen trivializarse que serían muy útiles en el el trabajo y que no sólo no distraerían sino que aumentarían la productividad, disminuirían gastos, facilitarían el trabajo colaborativo, etc.
    Pero una vez más, me acuso de que no haya quedado suficientemente claro.
    Por lo demás, comparto buena parte de tu análisis en el contexto en que lo haces.
    Un abrazo.

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  44. Hola Belkis:
    Precisamente lo que defiendo es que estas herramientas deberían estar permitidas en el trabajo como una forma de aportación de valor y de productividad.
    Quizá estemos lejos de ello, pero hay que entender que vivimos en una era digital y que el uso "friki" es otra cosa muy distinta a la que propongo.
    Muchas gracias por tu comentario y un abrazo.

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