4 de febrero de 2011

Hagamos el humor


He sido invitado a dar una conferencia este verano en Noja sobre una de las múltiples variantes que tiene el mundo de las emociones y como siempre que me hacen un encargo de esta naturaleza tengo la sensación de que no sé cómo focalizar la petición cumpliendo las expectativas de los organizadores. Las emociones tienen tantas facetas, se manifiestan de tantos modos, abarcan tantos espacios que, por mucho que se intente concentrar en algún tema monográfico, siempre se acaban desbordando de forma que, a pesar de que querías hablar de una cosa, acabas hablando de otra.

Últimamente recurro al uso del humor como hilo conductor porque permite hablar de cosas serias sin que nadie se aburra e incluso pueda resultarle ameno, al menos para una parte de la audiencia. Releyendo algunas de mis charlas, acabo teniendo la sensación de que igual valdrían como guión para monólogos del Club de la Comedia. En eso, me inspiro en la admirada Leila Navarro, maestra de la comunicación, aunque como no soy brasileño, ni tengo sus tablas, ni me visto, ni maquillo, ni bailo como ella la cosa ascaba cogiendo otros derroteros.

Todo empezó con una charla a la que me invitaron a dar y cuyos destinatarios eran auditores internos de empresa, un colectivo de natural circunspecto y más centrado en lo formal que muchos otros, además de encorbatado desde el día de la primera comunión como los notarios de antes. El tema que habían escogido era una síntesis (tan concentrada como un perfume) de un seminario de dieciséis horas de duración que tuve que exponer en cuarenta y cinco minutos. Me entró tal pánico escénico que no se me ocurrió otra cosa que recurrir al humor y la cosa salió tan bien que los organizadores no recordaban haber visto reír a alguno de los asistentes desde que le conocían, así que me decidí a reflexionar sobre el particular.

El humor permite introducir conceptos profundos siempre que los enlaces con situaciones chocantes. Por ejemplo, muchos creen que somos distintas personas en el trabajo y en la vida “real”, pero no es cierto. Lo que es cierto es que nos comportamos de forma distinta y para ilustrarlo puse el ejemplo de cómo reaccionamos cuando viajamos en hora punta en el metro y vamos como sardinas en lata. A veces hay tan poco espacio que es imposible evitar el contacto físico y no pasa nada. Ahora bien, si al coger un ascensor hay suficiente espacio y alguien se nos acerca demasiado nos sentimos verdaderamente incómodos. ¿Somos distintas personas? No, simplemente nos comportamos de acuerdo a distintos patrones. Esto contado con gracia y un poco de mímica da unos resultados estupendos.

Hablar de los roles sociales puede resultar muy tedioso, pero si lo haces colocándote una nariz de payaso la cosa se entiende de maravilla. ¿Quién soy yo, el payaso o el que está detrás de esa ridícula nariz? Si hablas sobre las cosas que afectan a la autoestima no hay nada tan eficaz como contar la historia de un tal Jiménez que fue felicitado por un ascenso que no esperaba ni creía merecer. Conforme el otro se deshacía en elogios y el ego de Jiménez crecía y crecía, uno que pasaba a su lado terció. No es ese Jiménez, es Giménez, que no te enteras.

Siempre es mejor deleitar que impresionar sobre el conocimiento que se atesora. Y en esto vemos una manifestación de cómo es nuestro comportamiento emocional. El deleite acerca, busca puntos en común, nos pone en el mismo plano porque me dices las cosas de una forma que puedo comprender y vivenciar mientras que demostrar todo cuanto sé y tú no crea el efecto contrario porque genera distancia, pequeñez y rechazo. Nuestros comportamientos emocionales condicionan extraordinariamente buena parte de los éxitos o fracasos no sólo en el plano personal sino también (y esto es muy importante) en el plano profesional. Vendedores y profesores, por ejemplo, lo saben muy bien. Un vendedor logra su objetivo más fácilmente si es capaz de hacerte recrear las satisfacciones que te reportará el producto. Un profesor sabe que si no implica al alumno éste no aprenderá. Un padre que no sepa que cuando riñe a su hijo pequeño es mejor que se agache y se ponga a la altura de sus ojos para que el niño no le vea como un gigante está condenado a generar angustia y miedo.

Todos necesitamos trabajar nuestro lado emocional y especialmente tener en cuenta las emociones de nuestros interlocutores. Eso lo sabemos bien pero nos aplicamos poco porque nos supone un esfuerzo. Las más de las veces tratamos de ser amables, como si eso fuera un hecho extraordinario pero dando esto por supuesto, lograríamos mejores resultados si tratáramos de sorprender haciendo o diciendo algo que llame la atención por inesperado. ¿Por qué nos gusta Mr. Bean? Porque se comporta de un modo no predecible. ¿Por qué nos acaba cansando Mr. Bean? Porque siempre se comporta del mismo modo y se convierte en alguien predecible.

En mis charlas suelo recurrir al humor pero eso es porque nunca son la misma audiencia. Por eso lo de Jiménez con J o con G hace gracia y me sirve para explicar la autoestima y que la gente lo entienda mejor. Pero no podría hacer lo mismo en otra charla con la misma audiencia. Vaya, acabo de chafar un montón de audiencia potencial, qué se le va a hacer. Tendré que inventar nuevos recursos.

29 comentarios:

  1. hum, lo has clavado, cargandote eso sí, parte de tu repertorio!!!Ahora bien, no sabes la inmensa carcajada que he soltado leyendote...me he quedado nueva!!

    Yo siempre digo que soy Clownsultora...con eso te lo digo todo.
    Genial, Josep, genial.
    ¡que se contagie!
    un beso, M.

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  2. No se si tus interlocutores se divirtieron tanto como yo leyéndote. Somos los mismos aunque por roles que desempañamos actuamos de manera diferente en un sitio u otro. "El humor bien dosificado" es un elemento muy positivo para distender, que el personal se relaje y meterse a los oyentes en bolsillo.
    Me ha resultado francamente estimulante.
    Un abrazo y feliz finde

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  3. Hola Josep:
    Llevo años quejándome de las soporíferas charlas y cursos a los que nos somenten los "expertos" de turno.
    Me apunto a la charla de Noja.
    Un abrazo.

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  4. Brillante, Josep, me ha encantado. Y estoy muy de acuerdo contigo: mejor deleitar que abrumar con los conocimientos que uno tiene. Me han encantado los ejemplos del profesor y del vendedor, quizás porque me ha tocado hacer ambas cosas, pero sobre todo me he reído con lo del ascenso. ¡Pobre Jiménez!

    Un abrazo

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  5. Hola Josep.

    Pues tiene usted toda la razón. No hay color entre una charla exclusivamente académica y otra que incorpora el humor. No consiste como se apunta en abrumar con conocimientos que como dices al final crean distancia, sino de que estos lleguen. Este es uno de los aspectos que más trabajamos con los clientes, que sus "chapas" se conviertan en algo ameno y comprensible, por eso entiendo perfectamente a Javier.

    Y oye, que si es bueno el monólogo, yo lo envío al Club de la Comedia. Quien sabe je je.

    Un abrazo

    Un fuerte abrazo.

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  6. Cultiva el espíritu,quien es capaz de ver las cosas desde diferentes puntos de vista y...con sentido del humor...!

    Creer es crear de buena gana.

    Es un lujo leerte Josep...!

    Mi abrazo grande y feliz finde,amigo.
    M.Jesús

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  7. No hace mucho, participé en uno de los encuentros que organiza mi ejemplar empresa, en el que los chicos del Jardín de Junio nos hacen reflexionar, solo una reclamación que hacer, era tal la emoción del “guía” que llegaba a coaccionar sin querer a la audiencia, y es que eso de reaccionar necesariamente, en tiempo e intensidad cuándo el gurú entiende que debe ser, jode. Con esto quiero decir que no hay modo de saber, si el conferenciante se ha conciliado con la audiencia en la proporción que él espera. El humor es un buen recurso que puede hacer que se relaje el ambiente, pero debería ser muy inteligente y si así fuera parte de los presentes no lo entenderían. Así es que desde mi punto de vista de asistente diré, que si el argumento es interesante, los que asistan buscarán como marineros que echan redes, entre las palabras y planteamientos y mejor aún con los ejemplos con base científica que se esgriman, bases para el debate, el consenso o la perpetuación de sus principios. Saludos.

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  8. Hola MaS:
    Como colega de profesión coincido en que hay que ser un poco "clownsultor" para que los aprendizajes permeen. Pero si te ha hecho reir, me parece el mejor de los resultadods a esperar con esta entrada.
    Por cierto, los trucos están libres de royalties.
    Un beso.

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  9. Hola Katy:
    Pues no sabes el gozo que da ver a audiencias circunspectas riéndose a mandíbula batiente sin ser conscientes de que han sido inoculados con conocimiento.
    Muchas gracias por tu comentario.

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  10. Hola Javier:
    Será un placer contar con tu asistencia. Ya sabes que te pilla cerca.
    Un abrazo.

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  11. Hola Fernando:
    Mi más reciente experiencia con el ejemplo de Jiménez ha sido con un nutrido grupo de responsables de calidad de centros de formación profesional, es decir con profesores y hay que ver lo claro que vieron el ejemplo.
    Me alegra que te haya gustado.
    Un abrazo.

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  12. Hola Fernando López:
    De sobra sé que tu actividad gira sobre los aspectos lúdicos y de hacer amenas las chapas. Lo que la gente acaba recordando son este tipo de actividades en las que disfruta al tiempo que aprende.
    Respecto a lo del Club de la Comedia no lo desdeño aunque me parece que tendríamos que buscar un actor porque uno tiene una imagen a la que se debe jeje.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  13. Hola Majecarmu:
    El lujo es poder contar con tu asidua presencia. Me ha gustado eso de que creer es crear, me lo apunto.
    Un abrazo.

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  14. Hola Adolfo:
    Tu comentario es acertado. Me recuerda mucho cuando hacemos juegos formativos que tienen una parte lúdica y otra seria que consiste en explicarles a lo que han jugado y es que hay algunos que no pasan más allá del chascarrillo. Uno aprende que eso es inevitable de la misma forma que cuando a alguien le enseñas la luna con el dedo los hay que ven la luna y otros se quedan concentrados en la punta del dedo. Es inevitable.
    Dicho esto, es verdad que nunca sabemos si nos hemos quedado cortos o largos, si ha sido demasiado o demasiado poco, si lo divertido no habrá ocultado lo esencial. No sabemos, pero te contaré un truco. Cuando estoy en una de éstas concentro la atención en un reducido grupo y estoy atento a sus reacciones. Hablo para ellos y veo qué pasa. No puedo aspirar a más.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  15. Excepcional, Josep Julián, me ha encantado una vez más tu inteligencia aplicada a las emociones!

    Nosotros que utilizamos el teatro como herramienta hemos de ser muy cuidadosos con evitar que sea emocionante y si transformacional desde las emociones.

    Suele ocurrir que el que más rechaza de entrada es el que luego no se quiere ir y te pide 200 tarjetas. Supongo que las expectativas de entrada hacen muchisimo.

    Por tanto el humor, el juego, la participación protagonista de todos es imprescindible para conectar y elevar el clima de aprendizaje.

    Bueno, no me enrollo más que este tema me gusta tanto...

    Un abrazo y feliz finde!

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  16. Esto me recuerda una conferencia a la que asistí hace unos años en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El ponente quiso meterse a la audiencia en el bolsillo recurriendo al humor y lo cierto es que lo consiguió...hasta cierto punto. Lo que en principio le ayudó a conquistarnos terminó por volverse en su contra. Pasó de hacerlo bien a hacerse el gracioso, sin mesura y de forma ininterrumpida, tanto, tanto, que la audiencia fue "desconectando". Resultaba cargante. No supo administrar y gestionar adecuadamente el humor. Perdió la armonía y el manejo de los tiempos. Se le fue de las manos y acabó convertido en una caricatura de sí mismo. Con esto vengo a decir que el humor es un arma de doble filo. Dominarlo, conocer sus resortes, es un arte al alcance de muy pocos.

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  17. Hola Diego:
    Sin duda vuestra especialización combina muchos aspectos que inciden sobre la movilización de las emociones con el fin de lograr la transformación de hábitos y comportamientos. Como se suele decir, todos los caminos llevan a Roma y el humor bien dosificado actúa como catalizador.
    Muchas gracias por tu aporte.
    Un abrazo.

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  18. Hola Domingo:
    POr desgracia eso que tú dices suele pasar. Estos días me han hecho llegar el video de una intervención de este tipo en el que el ponente, además de hablar demasiado rápido, se pasó de gracioso desde el primer minuto y a los cinco minutos ya estaba insultando a la audiencia. Él lo llamaba provocar, pero eran insultos directos y lo peor es que duraba más de una hora. No aguanté hasta el final.
    Lo inteligente es sorprender pero para ello hay que utilizar muy bien los recursos, no sólo el del humor, hay que lograr un equilibrio y eso, como dices, es sumamente difícil.
    Un abrazo.

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  19. Yo estoy segura de que el tema del equilibrio -en el humor, se entiende- lo bordas, porque creo que en tu caso se trata más de fina ironía que de chistes y chascarrillos.
    Es ese un tema siempre complicado cuando no conoces a tu audiencia, sobre todo si se trata de sesiones cortas en donde no tienes tiempo de hacer "experimentos". Además, el don de ser gracioso de verdad, lo tienen muy pocos.
    En mi caso, no soy nada graciosa, lo reconozco y además, como suelo tener gente de diferentes nacionalidades, digamos que reduzco las notas de humor al mínimo, porque es un tema muy sensible a interpretación cultural. Por ejemplo, la Sra. Leila Navarro que mencionas, tendría muy poco recorrido en audiencias no latinas.

    Un abrazo,

    PS. Muy bueno el chiste de Forges

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  20. En estos momentos estoy involucrado en un proyecto, digamos divulgativo, para intentar trasladar mis experiencias profesionales financieras a gente mayor de 55 años (es muy triste ver el bajísimo nivel de cultura financiera que hay en España).
    Yo lo llamo "Finanzas de andar por casa" y, como tú indicas y practicas, utilizo con frecuencia el tono humorístico. Vamos, de hecho Forges y sus viñetas "bancarias" (que hay muchas) me ayudan un montón en mis charlas.
    Mi experiencia no puede ser más positiva. Un tema inicialmente árido, es seguido con mucho interés y tiene mucho que ver los "chascarrillos" y las viñetas irónicas que suelo emplear en mis presentaciones.
    Un fuerte abrazo

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  21. Hola Astrid:
    Tienes razón en lo de que a mí me va más la ironía que el chascarrillo aunque hay algunos chistes que a veces vienen que ni pintados. La cuestión es mantener el interés de la audiencia pero sin abusar. Desde mi punto de vista, la parte conceptual debe presentarse sin adornos que despisten, ha de ser entretenida pero nada más.
    Comprendo lo que dices de las dificultades de introducir el humor ante audiencias multiculturales y que Leila Navarro lo tendría crudo ante audiencias no latinas. La cultura de las sociedades tiene sus propias claves y he tenido oportunidad de ver formadores de distintos países pasarlo mal debido a su sesgo.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  22. Hola Armando:
    Como seguramente sabes, compartimos un pasado bancario y ambos sabemos que la práctica financiera se puede explicar con múltiples ejemplos sacados de la vida misma que son traslables en clave de humor.
    Forges, como dices, ha sido desde siempre un gran nutridor de chascarrillo irónico que, además de hacer sonreir a la audiencia, describe muy bien de lo que va esto de las finanzas.
    Estoy seguro de que disfrutas mucho de tus charlas porque, en efecto, hay una pésima cultura financiera. Si tuviera más tiempo te explicaría algún caso muy reciente.
    Muchas gracias por acercarte y ánimo con tus charlas.
    Un abrazo.

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  23. Hola Pepe
    La verdad es que la Moreneta no te hizó gracioso hijo, pero ingenioso un rato, así que dale gracias.
    Puff! Esto de conferencias en verano y!en Noja!
    Menudo reto tienes por delante amigo...Hace una semana estuve allí, desgraciadmente en un funeral y sigo alucinando de cómo se puede hacer algo tan rematadamente mal...
    Cuidate

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  24. Hola José Luis:
    Al menos espero que los que organizan la conferencia no sean los mismos que llevan Pompas Fúnebres.
    Un abrazo.

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  25. No me imagino que te creé problema alguno el dar una conferencia en Noja ( he mirado en el mapa para situarla) o Pernambuco.
    No me había planteado nunca la situación comparativa metro-ascensor.Hoy en el metro se han arrimado en demasía y se han llevado mis llaves...
    Hoy he comprendido mejor el porqué me gustaba Mr Bean en un principio y me cansó al final, igual que los Simpsons.
    Me uno a los elogios que te hacen, es un placer leerte y repito con frecuencia: yo aprendo o reflexiono o medito sobre cosas, sensaciones, manifestaciones que me pasan desapercibidas.
    Un beso

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  26. Una gran ruta la del humor para explicar las cosas. Dinamismo y claridad es la clave.
    Pero... Cuidado con las excesivas ironías!!!!

    ;-)

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  27. Hola Camy:
    Vaya, cómo siento lo del metro, eso no hubiera pasado en un ascensor, seguro. Poco a poco vamos poniendo en contexto cosas que creo que son interesantes de saber por qué suceden y si te hacen reflexionar me doy por pagado.
    Te aseguro que no busco elogios, al menos tanto como debate y por eso me alegra cuando alguien me lleva la contraria. No me molesta en absoluto.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un beso.

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  28. Hola Gabi:
    Estoy de acuerdo. La ironía es un arma muy poderosa y por eso hay que dosificarla. Ayer vi a Leo Bassi por la tele. El abusa de la ironía pero se define como un payaso que no es lo que yo pretendo.
    Un abrazo.

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