31 de agosto de 2009

Libro de Bitácora (Agosto 2009)

Para La Inteligencia de las Emociones como para la mayor parte del país, el mes de agosto ha sido más de sesteo que de otra cosa. Aún y así, han sucedido algunas cosas que recojo para los anales de la historia y que comparto con vosotros.
  • Siguiendo nuestra arraigada tradición de país de pirómanos y aprovechando un verano seco y caluroso, a esos amigos del bidón de gasolina y cerilla les ha dado por liarla por doquier. En el país de nunca-pasa-nada-en-el-mes-de-agosto uno ya no sabe si actúan por impulso propio o a sueldo de los medios de comunicación para poder crear primeras planas, pero en uno u otro caso lo consiguen con más éxito que nuestras esforzadas fuerzas del orden que apenas son capaces de detener a unos pocos culpables.
  • A petición de algunos de nuestros amigos visitantes que tenían interés por conocer el dato confieso que mis vacaciones se han dividido en dos partes claramente diferenciadas. Una tranquila y con tiempo irregular que he pasado el Laredo (Cantabria) en la que lo más reseñable ha sido que me he "pimplado" los tres tomos de la trilogía Milenium de Larsson, ahí es nada, y otra que he dedicado a viajar por Turquía y que ha resultado una experiencia inolvidable (toda Turquía y no sólo Estambul). El viaje en globo por Capadocia es una de las cosas que recomiendo hacer una vez en la vida (más no porque es carísimo, el paisaje no cambia en una vida y en cualquier caso siempre queda el recuerdo de las fotos).
  • Este mes quisiera recomendaros un blog que se llama e-libro de las revelaciones. En él veréis como el amigo leonés J. Carlos se ha embarcado en una encomiable labor casi antropológica rescatando periódicamente vídeos musicales de intérpretes muy variados, algunos prácticamente desconocidos u olvidados. Para los nostálgicos su visita es obligada porque además de las canciones podréis leer el contexto social en el que se movían los autores. Sin embargo, esta es sólo una de las muchas razones que hacen que su blog sea recomendable, así que os animo a incluirlo en vuestro reader.
  • Como todo el mundo sabe Estados Unidos es una república, pero eso no quita para que tenga su propia “familia real” en este caso los Kennedy, cuyo último representante glamouroso (Edward o Ted según gustos) ha fallecido el pasado día 26 a los 77 años de edad. Hay datos suficientes que nos hablan de un pasado no demasiado confesable a pesar de que como sucede tan a menudo lo que quede para la posteridad sea las múltiples iniciativas parlamentarias que ha liderado en sus 47 años como senador y ese aroma a izquierdista ricachón que en Europa no se entiende pero que allí tiene tanto gancho en el territorio del partido demócrata.
  • El día 27 falleció Joaquín Ruíz-Giménez a los 96 años de edad. Tal vez los más jóvenes no lo recuerden pero fue el primer Defensor del Pueblo de nuestra democracia. Curioso personaje que transitó desde el franquismo del que apostató muy tempranamente, pasando por la fundación de la prestigiosa revista Cuadernos para el Diálogo hasta la fundación del Partido Demócrata Cristiano que a pesar de que nunca obtuvo representación parlamentaria no fue obstáculo para que Ruíz-Giménez se mantuviera en el candelero político casi toda su vida como una referencia respetada.
  • El Observatorio de la Blogosfera de los Recursos Humanos volvió a incluir una de mis entradas, en este caso “Elogio de la rutina” entre las mejores del mes. No sé si me están malacostumbrando pero a nadie le amarga un dulce.

La frase del mes de julio ha sido de Confucio y decía: “Escoge la profesión que te guste y no volverás a trabajar un solo día de tu vida”. Qué gran verdad siempre que se dé el caso de que uno sepa escogerla o pueda ejercerla, lo cual no es tan fácil.
Y por último y como siempre, quisiera dar las gracias a todas aquellas personas que han visitado este blog, hayan dejado o no mensaje, en este agosto de entradas refrescantes y programadas pero de muchas visitas. Se acabó el mes de nunca-pasa-nada, poco a poco todos vamos regresando a nuestros cuarteles de invierno y mañana empieza de nuevo la vida real. Coraje, amig@s, que me temo que nos va a hacer mucha falta.

26 de agosto de 2009

El síndrome postvacacional

Buenas ¿hay alguien ahí? Espero que sí. Recién llegado de vacaciones, ante todo quiero dar las gracias a los que os habéis dejado caer por aquí durante estas tres semanas de ausencia en las que os he dejado entradas enlatadas para vuestro entretenimiento, pero ahora ya en directo, retomo la tarea.
El fin de las vacaciones, como muchos habréis experimentado a la vuelta, tiene un sinfín de daños colaterales: depresión, apatía, bajo tono vital, buzón repleto de correspondencia, pánico a que llegue el próximo extracto de la Visa, por no mencionar algo que me llama mucho la atención y que es el elevado número de divorcios que se producen en el mes de septiembre. Al parecer, muchas parejas no pueden soportar la convivencia a ritmo de veinticuatro horas seguidas que impone la época de descanso (espero que no sea vuestro caso).
A veces este síndrome postvacacional dura semanas, así que conviene armarse de paciencia. Por si fuera poco, el calor todavía aprieta de lo lindo y las suelas de los zapatos parece que se pegan al asfalto lo que hace que las distancias se alarguen sin ningún sentido mientras arrastras los pies como si llevaras plomo. Y lo del calor que sigue haciendo por las noches y que impide dormir a gusto ni os cuento…
Además, a pesar de que tú hayas regresado otros todavía no lo ha hecho. ¿La portera a la que le dejaste un juego de llaves por si pasaba algún imprevisto en tu ausencia?: de vacaciones, faltaría más; ¿la panadería habitual donde hacen esos panecillos tan sabrosos?: sólo abren hasta mediodía que, por supuesto, no coincide con tu horario; ¿el quiosco de periódicos que está justo enfrente del portal de tu casa?: hasta fin de mes, nada de nada; ¿la farmacia donde te conocen de toda la vida?: les ha dado por abrir el próximo uno de septiembre aunque sea martes. Total, que no sabes si cogerte unos días más hasta que la vida vuelva a la normalidad ¡pero no puedes!.
Como todavía estamos apurando esta última semana del mes-en-el-que-nunca-pasa-nada os animo a que conforme os vayáis reincorporando deis señales de vida y dejéis constancia de cómo os está sentando el regreso a la cruda realidad. Como veis, yo ya lo he hecho.

19 de agosto de 2009

Ay, el estrés

Aquí os dejo un video de lo que está sucediendo en vuestra oficina mientras estáis o estábais de vacaciones. Mi consejo es que no alardeeis de lo bien que lo habéis pasado y que entonéis el conocido discurso de "total, como en casa en ningún sitio porque estaba todo abarrotado, además de carísimo mal servidos y de la caravana de vuelta ni os cuento". A ver si así no la toman con vosotros.


16 de agosto de 2009

Tambores lejanos

Para que luego digan que los suizos sólo saben hacer relojes y quesos. Aquí os dejo esta tamborrada y si se os hace un poco larga id al último minuto que no tiene desperdicio.
Pues nada, a practicar a ver cómo os sale a vosotros. Nos volvemos a ver en unos días.

12 de agosto de 2009

Morfing



morphing from Gwen Vanhee on Vimeo.

9 de agosto de 2009

Derechos humanos para todos

Os dejo esta magnífica presentación que nos recuerda que los derechos humanos son para todos pero los construimos con nuestro esfuerzo.







The Universal Declaration of Human Rights from Seth Brau on Vimeo.

6 de agosto de 2009

El fluir

Espero que el juego de la cerveza os haya gustado. Otra forma de combatir este verano caluroso podría ser desplazarnos a Escocia donde la verdad es que hace más fresquito. Dado que eso no está al alcance de muchos, hagámoslo virtualmente. Os dejo estas evocadoras y refrescantes imágenes en alta resolución para que, al menos figuradamente, nos podamos imaginar esas campiñas y esa naturaleza agreste.
Nos vemos en unos días.







Dartmoor from James Watson on Vimeo.

3 de agosto de 2009

Aprendiendo a tirar cerveza

Qué, como va el veranito. ¿Caluroso? Pues aquí os dejo un juego refrescante que consiste en aprender a servir una cerveza bien fría, pero tened cuidado porque seréis valorados por un jurado experto. Lástima que está en francés, pero es claramente intuitivo.
El que consiga buena puntuación del jurado que no se corte en dejarnos la reseña.

Joé, qué caló.