16 de marzo de 2010

Mad Men

Cuando muchos fines de semana me dispongo a ver el capítulo de Mad Men parece que el tiempo se detiene. Las secuencias a paso lento, las pasiones vividas con fingida frialdad, las luchas de poder con sordina me retrotraen a algunos episodios de la vida con los que, inevitablemente, creo algunas correspondencias.
Sin embargo, es la careta del inicio de los capítulos lo que más me llama la atención. Un tipo silueteado en negro cayendo al vacío a cámara lenta mientras las imágenes de sus campañas publicitarias se reflejan en los rascacielos de Manhattan. Esa alegoría de la caída al vacío me fascina porque en cierta medida y en mi opinión, refleja la sociedad en la que vivimos. Caemos lenta pero irremisiblemente a un agujero negro del que no cabe esperar un final feliz si algo no lo remedia.
La fascinación que produce la desgracia ajena es algo que me llama poderosamente la atención. Es una situación que más que al espanto invita a la contemplación complaciente. No va conmigo, parece ser la conclusión final y probablemente se lo merezca, pensamos. Asistimos al derrumbe del otro casi con deleite, esperando a que se produzca el estruendo cuando se aplaste contra el asfalto.
La naturaleza humana no deja de sorprender. Vivimos momentos en los que la autoconfianza tiene que ser apelada a través de campañas publicitarias específicas como esto sólo lo arreglamos entre todos. Por lo que veo y oigo esa campaña ha desatado un sinfín de críticas. Muchos se preguntan quién está detrás de esto, como si según quienes sean los que la pergeñaron tuviera la capacidad de alinearnos a favor o en contra en un país dividido otra vez en dos mitades casi simétricas. Otros se enervan diciendo que a quien les corresponde sacarnos de ésta es a los políticos que para eso les pagamos. Sólo una minoría parece comprender que lo que nos está faltando como el aire que respiramos es un chute de autoestima e incluso muchos de esos también están en contra de la campaña.
El efecto caída de Mad Men lo vivimos todos los días, cada cual a su escala, pero parece que lo entendemos de la misma forma que cuando vemos la serie, es la caída de otros, no la propia. Uno de los efectos de esta crisis es la personificación en el otro del padecimiento. Todos conocemos más o menos de cerca a alguien que lo está pasando mal, incluso dentro de nuestra propia familia, pero me pregunto si la última reflexión que nos hacemos antes de acostarnos es si “eso que les pasa a otros” tiene más o menos probabilidades de que “me toque a mí”. Cada día que pasa y nos salvamos es un motivo más para pensar que hoy no ha tocado y que mañana será otro día.
En un capítulo reciente de la serie un cliente exige que echen a la calle a un creativo que le rechazó sexualmente. Nadie piensa que eso vaya realmente en serio hasta que el cliente abandona una reunión en la que se encuentra ese creativo. A los cinco minutos está en la calle. Hemos librado, piensan todos los demás. No me tocó a mí. ¡Que alguien llame al cliente ofendido y le diga que ya está resuelto el problema!
Pienso a menudo en correspondencias con la vida real. En varias empresas para las que he trabajado y en las que por diversos motivos se prescindió de alguien, tarde o temprano se oyó la frase “fulanito ya es historia. A otra cosa mariposa”. No va con nosotros.
En esta sociedad de supervivientes nadie piensa que mañana le vaya a tocar a él, pero le toca, vaya que si le toca. Por eso no me explico ese rechazo a la campaña de marras que, en cualquier caso ha cumplido su objetivo: que se hable de ella en todas partes y a todas horas. No importa el mensaje, no va con nosotros o si va, no me corresponde a mí sino a otros sacarnos de ésta. Los italianos cada vez que llueve levantan las manos al cielo exclamando porco governo y los personajes de Mad Men tejen sus estrategias para salir bien en la foto. Pero a cada capítulo uno de ellos se convierte en el tipo silueteado en negro que cae al vacío a cámara lenta.
Ya lo dijo Bertolt Brecht: Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.
Pronto hará un año que inicié este blog. Nació en plena crisis y recuerdo que las primeras entradas, cuando nadie las leía todavía, hacían referencia a que saldremos de ésta, a que es necesario creer en nosotros porque al final es lo único que tenemos. Hoy vuelvo a proclamarlo, pero no puedo evitar pensar en el tipo cayendo al vacío a cámara lenta. ¡Porco governo!

23 comentarios:

  1. Hola Josep
    Estoy de acuerdo contigo. Grandes dosis de autoestima es lo que necesitamos!!!. Mania la nuestra en querer encontrar siempre, tres pies al gato!.
    Sigo admirando tu buen hacer literario.
    Un beso

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  2. de acuerdo contigo....

    y entre nos, y modestia aparte: (Ya sabía yo que era inprescindible, única e irrepetible....) hehehehehe

    Besos

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  3. Lo que se critica de la campaña es que Zapatero está haciendo corresponsables de la crisis a todos los cuidadanos, cuando él es el presidente del Gobierno y por tanto la persona que debería de tomar medidas y asumir la responsabilidad. Cuando sólo se sirve para recibir halagos y colgarse medallas, mal asunto. Sobre todo si eres el presidente de un país.

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  4. Josep
    Bueno, muy bueno...
    Autoestima y algunas cosas más, pero todo llegará aunque de momento no se mueve casi nada. Será porque esta vez nadie quiere salir enla foto.
    Un abrazo

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  5. Hols Josep:
    Yo soy de los que puso el simbolito de marras en mi blog. Sí, el de la campaña de "esto sólo lo arreglamos entre todos". Me pareció genial, pero a continuación comencé a leer cosas sobre quién estaba detrás y me supo mal. Está todo tan manoseado y manipulado, que al final no sabemos quién es quién ni con que intereses se mueve. Y esto es grave, porque al final pasa lo que en las elecciones francesas, que sólo acudió a votar un escaso 50%. No sé si son (¿somos?) conscientes de la que estamos liando. Y lo que tu dices... estamos "cayendo al vacío en cámara lenta", lo que nos da demasiado tiempo a ver lo horrible que será el golpe.
    Un abrazo.

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  6. Hola Josep Julián,
    En esta, aunque todas las demás me hayan gustado, has conseguido transmitir, con el arte que te caracteriza, la sensación de miedo que sobrevive a todos nuestros esfuerzos por convencernos y convencer de que "esto lo solucionamos entre todos". Me molesta (verbo que sustituye a un exabrupto) darle la razón a Bertolt Brecht y llegar a ser "imprescindible" durante toda la vida, porque estar luchando siempre cansa, quema y te deja una sensación de "estar haciendo el primo" muy desagradable. Además, traspasado cierto límite, ya no sabes vivir de otra manera.
    En cualquier caso no tiene ningún mérito porque todos somos absolutamente imprescindibles para nosotros mismos y el instinto de sobrevivir se mantiene por encima de todos, incluso cuando "caemos al vacio lentamente".
    Quiero creer (porque me consuela) que esto lo arreglamos entre todos. Pero reconozco que lo hago solo por el agradable confort que te da el mantener una esperanza.
    Un abrazo.
    Fali

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  7. Hola Josep:

    Para mi es una cuestión personal. Si crees (uno) en una idea, en un concepto adoptalo, pero no cambies en función de lo que digan unos y otros. Si no lo haces así, al final siempre buscarás responsables cuando dejes de creer.

    Y eso ha pasado con la campaña. La idea es buena (hay miles de blogs que lanzaban ese mimo mensaje) y ahora, porque hay alguien detrás parece que no, que no es buena y que deben ser los políticos.
    Si realmente crees que las cosas se arreglan entre todos , da un paso en tu actitud diaria y no te dejes llevar por un eslogan ni por corrientes de nuevos gurus, ni por gente cabreada con el mundo.

    Que lo que pasa es que tenemos falta de memoria y criterio.
    Me ha encantado la entrada.
    un abrazo

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  8. Hola Maite:
    Un placer volver a verte por aquí. Coincido en que tenemos predilección por verle los tres pies al gato. Como dicen, hay algunos que ante cualquier solución ven un problema.
    Muchas gracias por comentar. Y un fuerte abrazo.

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  9. Hola Myr:
    Si además de Brecht lo dices tú seguro que eres indispensable jeje ;-)
    Muchas gracias por asomarte.
    Shalom.

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  10. Hola Fernando Solera:
    Por una vez disiento parcialmente contigo. Cada uno en su medida es corresponsable de la crisis, ya lo creo. Quizá no de que las empresas vayan al garete o que el crédito haya cerrado el grifo, pero sí por la codicia y el consumismo en espiral y sin fin.
    Hace poco un enterado dijo en público que quien no había ganado 10.000.000 de € con la promoción inmobiliaria era un tonto.
    No esperemos que sean los gobiernos (ni el de ahora ni el que venga) los que nos saquen de esta si no levantamos un poco la moral. Y todos sabemos lo que pasó en Alemania cuando aparecíó un caudillo que levantó la moral de una población deprimida.
    Mantengo que sólo nos tenemos a nosotros, y lo que hagamos unos y otros será determinante.
    Muchas gracias por expresar tu punto de vista.
    Un abrazo.

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  11. Hola JLMON:
    De acuerdo contigo en que es necesaria mucha autoestima y algunas cosas más. Lo malo es que el que no salga en la foto, pues no sale y ya está. Este es el país del nunca pasa nada mientras no me pase a mí.
    Un abrazo.

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  12. Hola Javier:
    Lo dicho. Caemos al vacío a cámara lenta lo cual no impedirá que la torta sea de aupa. Para eso, más valía caerse de una vez y a ver si espabilamos.
    Un abrazo.

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  13. Hola Fali:
    Un placer volver a verte por aquí.
    La esperanza no es que haya que mantenerla porque es lo último que se pierde, sino por un sentimiento solidario y a veces hasta heróico, de héroes cotidianos, no de "salva nada".
    Un problema añadido es ese que tú dices, que estamos dispuestos a ser imprescindibles para nosotros mismos porque en ello nos va la supervivencia (de cada uno, se entiende).
    Para dar otra dimensión a cuanto digo, pongo el ejemplo de que en otras crisis cuando caían empresas se producía un aclarado en el mercado que favorecía a los supervivientes y eso no se ve ahora. Y es porque nadie mira más allá de su propio ombligo.
    Muchas gracias por tu comentario que, como siempre, me ha hecho pensar.
    Un abrazo.

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  14. Hola Fernando López:
    No me siento capaz de añadir ni una sola palabra a tu comentario que me parece sumamente revelador y con el que estoy plenamente de acuerdo.
    Un abrazo.

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  15. Josep,la vida nos lanza un reto:

    ¡Haber esa capacidad de creación,de entendimiento y de unidad..ciudadanos..!!

    Y esta prueba hay que superarla poniendo en la balanza los mejores valores,las mejores ideas y los mejores sentimientos..

    Nos jugamos la dignidad como personas y ciudadanos y no podemos perderla..!!

    Mi felicitación por tu "aviso de caida.."
    y por supuesto mi abrazo.
    M.Jesús

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  16. Hola María Jesús:
    Esa es la esencia, la dignidad que nos debe impelir y llegado el momento, pasar factura.
    Un abrazo.

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  17. Yo también soy de las que piensa que para salir de ésta debemos participar TODOS. No es un asunto que atañe sólo al gobierno, pero que fácil es buscar culpables y no ser responsables.
    Mi cariño de siempre para ti y felicidades adelantadas por el año que pronto cumplirás en la blogosfera.

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  18. Hola Belkis:
    Ayer estuve en una presentación de una ponencia en que explicaba las diferencias de enfoque entre los que echan las culpas a los demás y los que aceptan su cuota parte y fue muy revelador.
    Si la culpa es de los otros, que lo solucionen ellos. Si creemos que tenemos alguna responsabilidad, ya sabemos lo que toca.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  19. Una de las caracteristicas de un cuadro depresivo, es sentirse culpable de todo,mientras que un cuadro de esquizofrenia, se caracteriza por sentir que el culpable de todo es el"otro".
    Algo parecido sucede aquí. Solo se puede mejorar una conducta o una situación en el momento que se toma conciencia de ella, saber cual es tu responsabilidad y desde luego estoy convencida de que se puede mejorar.
    Buena serie.
    Un abrazo

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  20. Hola Mercedes:
    Ayer en una conferencia alguien habló del patrón oveja y el patrón león en los mismos términos que los describes tú. Me acordé de este post y ahora tu comentario me ha llevado a la presentación de ayer, así que está claro que todo es un fluir.
    Muchas gracias. Un abrazo.

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  21. Depresivos o esquizos, sea como sea, lo imprescindible es generar esa confianza perdida y ya casi olvidada. Y hasta que eso no suceda, seguiremos desvaidos y cayendo al vacío.
    A ver...

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  22. Hola Cristalook:
    Creo que una razón poderosa para permanecer en caida lenta es esa parte autodestructiva que tenemos. Que en Suecia haya muchos suicidios a pesar de su nivel de vida, no debe ser una casualidad.
    Un abrazo.

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