15 de junio de 2010

De lo mucho y lo poco



Algunos recordaréis un post que escribí hace tiempo titulado “el elogio de la rutina” en el que se describía lo que podemos llegar a añorarla cuando algo nos impide actuar con normalidad, como es mi caso ahora. Aunque uno sólo está en condiciones de escribir textos de la extensión de un haiku, voy a tratar de exponer algunas ideas sobre las que he reflexionado estos días.
En Derecho se usa un axioma que dice que quien puede lo más puede lo menos. Es una forma de expresar que el esfuerzo, una vez demostrado, es exigible cuando se requiere en dosis menores.
Mi primera reflexión es sobre cómo aplicamos la dosificación de esfuerzos dando por sentado que todos nos esforzamos en algo, quizá no siempre, quizá con menor intensidad de lo que sería necesario, pero nos esforzamos. El esfuerzo se aplica cuando somos requeridos a ello, cuando alguien o algo nos reta, incluyendo en ese “algo” nuestros propios retos. Luego el esfuerzo se activa a través de dos fuerzas contrarias, la motivación o la exigencia. Interesante.
La segunda reflexión es acerca de la generosidad. La generosidad sólo actúa de dentro a fuera, va dirigida a alguien (en este caso pienso que no aplica decir sobre algo inconcreto, excepto en el caso del altruismo y aún con reservas) nunca puede ser exigida sino brindada y debe ser una actitud escasa porque siempre se agradece en exceso ¡¡por inesperada!!
Si combinamos esfuerzo y generosidad ¿qué obtenemos? Dos cosas: la explosión de casi todas nuestras capacidades y sobre todo, una actitud heroica entendiendo como tal todo aquello que hacemos más allá de lo exigible.
Así, podemos ser héroes en la medida que ponemos en juego nuestras capacidades y de hecho lo somos muchas más veces de lo que pensamos, pero héroes anónimos, que son los que verdaderamente cuentan. La cuestión es si deberíamos serlo más a menudo y sobre todo, si entendemos que quien puede lo más, puede lo menos.
Lo dejo así de condensado, pero prometo volver sobre el asunto cuando regrese a mi estado “rutinario”.

27 comentarios:

  1. Y luego nos complicamos mucho las cosas y tratamos de identificar competencias, hábitos, la fórmula de las emociones y en ese plan...

    Lo que dices tiene pinta de que "solo" con esfuerzo y generosidad tendríamos la mejor dinámica colaborativa posible. Nada difícil de entender pero extremadamente difícil de hacer.

    No, si en el fondo lo que nos falta es coherencia y profundidad y no que venga el gurú de turno a descubrirnos las claves hasta ahora ocultas.

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  2. ¿Pero acaso no podemos salpicar generosidad de manera habitual en nuestras actuaciones? ¿Deberiamos dejar entonces la palabra rutina para sólo estados grises y repetitivos?

    Dicen las buenas y malas lenguas que mi virtud es la respuesta ante la presión, que la rutina placida solo me da collejas... Me pregunto si de verdad es una virtud...


    Un abrazo.

    (curioso... deje el navegador abierto en tu blog durante unas horas pues tuve que ausentarme, en ese tiempo diste el salto hasta mi rinconcito).

    :)

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  3. Esfuerzo y generosidad: lo mismo que apechugar hombro a hombro...

    Excelente,
    Saludos

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  4. En estos tiempos que corren generosidad, lo que se dice generosidad hace falta un pilñon y parte del otro montón Josep, pero también debemos ser generosos con nosotros y, hoy, tampoco lo estamos siendo en exceso.
    Cuidate, un abrazo

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  5. Esfuerzo + generosidad . Dos buenos ingredientes, pero quizás, como dice Alberto extremadamente difíciles de trabar por falta de coherencia y profundidad. En cualquier caso, a mi me parece una forma excelente de mejorar en todos los aspectos.

    Un abrazo

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  6. Hola Josep:
    Me temo que ambos, esfuerzo y generosidad, están tan limitados y condicionados en nuestra cultura que ni con un anuncio en el periódico encuentras "héroes".
    Lo digo porque creo que hemos alcanzado cotas de egoismo que no dejan mucho resquicio.
    Digo yo.
    Un abrazo.

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  7. Hola Alberto:
    Como bien dices, no será el guru de turno el que nos venga a señalar el camino. No es que esté todo inventado, es que la mayor parte de las soluciones están en nosotros mismos.
    Un abrazo.

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  8. Hola Gabi:
    Mi posición ante la rutina es que es liberadora en el sentido de que no es perturbadora. Tengo el brazo escayolado y mi mayor deseo es volver a la normalidad, a la rutina.
    La actuación bajo presión, desde mi punto de vista no puede ser nunca una virtud sino una habilidad de la que no conviene abusar o mejor, que otros abusen.
    Ya ves lo que son las casualidades en eso de visitarnos recíprocamente y dejarnos comentarios. Cosas de la heurística je,je.
    Un abrazo.

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  9. Hola Myriam:
    La misma potente fórmula que el café con leche, no digo más.
    Muchas gracias y un abrazo.

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  10. Hola JLMON:
    Siempre he creído en los premios de gestión, en especial los que uno se concede a sí mismo. Ya ves, una forma de mostrarse autogeneroso a falta de estímulo externo. La generosidad recibida siempre es un regalo de los dioses ¿no?
    Un abrazo.

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  11. Hola Fernando:
    A ver si podemos patentar esa combinación como fórmula magistral. No veas la de enfermedades imaginarias que curaría.
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  12. Hola Javier:
    Los verdaderos héroes lo son sin saberlo, de eso no tengo ninguna duda. Tal vez por eso pasan en transparencia ante nuestros ojos, pero no porque no haya sino porque no solemos ponernos "las gafas de cerca".
    Un abrazo.

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  13. Ojalá hubiera más generosidad en todo aquello que hacemos o emprendemos, pero veo mucho ensimismamiento y muy poca proyección hacia los demás. Nos damos muy poco, porque eso requiere un esfuerzo y una constancia que no todos están dispuestos a asumir. Si aplicáramos mayor generosidad en nuestro quehacer cotidiano mejoraría nuestra dinámica convivencial. O eso o, por lo menos, canalizar mejor nuestro esfuerzo, que muchas veces se pierde en el vacío por una mera cuestión de método.

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  14. Yo opino que el esfuerzo y la generosidad son componentes muy importantes para obtener logros en nuestro caminar. De ahí a la heroicidad, ya no lo tengo tan claro. Desde mi óptica ese término se lo aplico a contadas personas. Quizás harían falta muchos más héroes para lograr enderezar un poco los derroteros que están tomando nuestros destinos. Y hago en conjunto, no de casos aislados.
    Muy buena reflexión Josep, como siempre.
    Un abrazo muy grande

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  15. Hola Domingo:
    El esfuerzo combina bien con la capacidad de sacrificio y éste no está en absoluto incentivado. Es por eso que es una componente del heroismo porque precisa de una capacidad que, aunque está en nosotros, la mayor parte de las veces está atrofiada.
    La generosidad nace de otra cualidad que, a mi modo de ver, también tenemos todos que es la bonhomía, eso a pesar de que también seamos algo cabroncetes aunque sin demasiada malicia.
    Si ambas cualidades están en nuestra esencia, me gustaría saber cuántas veces escogemos hacer lo contrario es decir, ser antihéroes.
    Un abrazo.

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  16. Hola Belkis:
    Un placer volver a verte por aquí. En mi opinión hay montones de héroes cotidianos que no sabemos que lo son porque tampoco ellos lo saben.
    Una madre abnegada, un padre que se parte el lomo trabajando, una persona que cede parte de su tiempo al voluntariado..., mira tú si estamos rodeados de héroes.
    Muchas gracias por tu visita y tu comentario.
    Un fuerte abrazo.

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  17. Me ha gustado lo de la combinación de esfuerzo y generosidad. Es cierto que cuando uno pone todo su empeño en hacer algo pensando en los demás, el resultado suele ser maravilloso. El esfuerzo, sin duda, es importante, pero todavía lo es más la generosidad. El placer que se siente cuando hacemos feliz a otra persona, es algo que no se puede pagar con dinero.

    Que te mejores, Josep. Me ha gustado este haiku un poco más largo de lo normal ;-)

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  18. Hola Josep,
    Ya sabes, te has dado cuenta a estas alturas, del carácter de cada uno de quienes te escribimos.
    Mi motivación por tu post anterior quedó manifiesta en mi comentario. Mi interés por Sender ya tiene recompensa."Tres ejemplos de amor y una teoría" Esta misma tarde voy a recogerlo que me lo tienen reservado en Barcelona ¿ qué te parece?.
    Motivación y esfuerzo y en algunos casos una buena pizca de generosidad, pero eso es otra cuestión.
    Veo que estás mejor...
    Un beso

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  19. Hola Josep Julián, me ha gustado especialmente tu segunda reflexión en la que sin duda sería ideal ahondar.

    Un abrazo y seguir en la rutina de la excelencia ¿quién quiere invertir en este capital riesgo?

    Diego Martos

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  20. Hola Fernando:
    Es curioso como la generosidad que es una cualiad dativa nos cuesta más esfuerzo que aplicar esfuerzo. Aunque estoy de acuerdo contigo, me temo que el placer cada cual lo encuentra en lo que decide y que para gustos hay colores.
    No estoy seguro de que el heroismo (conjunción de ambas actitudes)sea placentero y a pesar de ello muchos se aplican a ello ¿por qué será?
    Gracias por tus deseos, pero de momento el brazo me pesa una barbaridad y escribir se me hace difícil. En fin, paciencia.
    Un abrazo.

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  21. Hola Camy:
    Cómo me alegro de que hayas dado con el libro, señal de que se ha reeditado. Es verdad que lo has logrado a base de esfuerzo y por eso me alegro tanto que haya tenido recompensa. Que lo disfrutes.
    Un abrazo.

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  22. Hola Diego:
    Bueno, casi nada lo del ojo. La rutina de la excelencia es incluso contradictorio pero me gusta cómo piensas.
    Un abrazo.

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  23. Esfuerzo y generosidad y el resultado es?
    Felicidad, no?
    Antes tenemos que ser conscientes de que en la rutina siempre se pueden hacer cosas para cambiar...decidir y acercarse a nuestros deseo más profundos. El esfuerzo es por algo que tú quieres y la generosidad es una herramienta que genera alegría al ajeno...pero si logras matar ese monstruo llamado egoísmo, tú también saldrás con buenas sensaciones. Si tú quieres, eres!! Y eso te llevará a cotas de plenitud donde el esfuerzo será menos y la generosidad se convertirá en una actitud continua que provoque bienestar.
    La monotonía? Hay cosas que por las tradiciones sociales no podemos cambiar, pero si podemos decidir....siempre hay opciones y nadie es dueño de ti ni de tu vida...más que tú y solamente tú.
    Perdón por no aparecer demasiado, pero te sigo y como siempre, me quito el sombrero y el alma ante tu excelente blog.
    Un abrazo.

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  24. Hola David:
    Hace muy poco dediqué un post a hablar sobre la felicidad. Para mí, esfuerzo y generosidad se asemeja más al heroismo que a la felicidad que también puede estar implícita, no lo niego.
    La monotonía es mala mientras la buena rutina es otra cosa y te lo digo ahora que estoy con un brazo escayolado y la echo de menos.
    Pero tienes razón en eso de que si quieres puedes y que las manifestaciones del ser son un ejercicio de libertad y de responsabilidad.
    No te preocupes por asomarte poco, yo también lo hago ahora y lo importante es saberte por aquí.
    Muchas gracias por tu sentido comentario y un abrazo.

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  25. Los habemos, que funcionamos mejor bajo presión. Me refiero a una presión en positivo.
    Lo malo es cuando esa presión se convierte en rutina, ahí es donde veo el heroísmo, en seguir funcionando bajo una presión de rutina. A mí me cueeeeesta un huevo, funcionar en esas condiciones.
    Pero para eso estáis los coaching no?
    Aissss... un beso.

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  26. Hola Cristalook:
    Jeje, los coaches estamos para eso pero sólo somos efectivos si hay disposición del otro, como todo en la vida.
    El heroismo cotidiano es eso, cotidiano, y normalmente quien lo practica no ve en ello un mérito especial aunque lo tenga y mucho.
    Yo a ti te veo madera de héroe aunque a lo mejor no te has enterado, lo cual confirmaría la teoría.
    Un beso.

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